"Eso es lo que hay", es lo que dicen a veces los gerentes, viendo a su plantilla. Eso quiere decir que debes construir con lo que tienes o consigues. Gerenciar tiene que ver con escuchar, visualizar, motivar y lograr el compromiso del trabajo, en equipo.
A veces, cuando cocinamos y no hay mucho de donde preparar, tenemos que jugar con la intuición, la creatividad y la pasión. Es por eso, que también escribo recetas ahora, puesto que es una forma de entender, que a veces, debo hacer que las cosas sucedan, con lo que tenga disponible.
Les coloco mi nueva página donde, en la escasez, logro cocinar y que su resultado sea agradable.
Promotor de la idea de que un Facility Manager es un profesional integral, que va mas allá del medio inmobiliario, para facilitar procesos en la gerencia general y en el mundo industrial, manufacturero y de producción. Me adhiero tambien a la definición de Consultor Artesano, que trabaja desde los parámetros y herramientas del cliente, y construye cambios o mejoras, a partir de los materiales que dispone la empresa.
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jueves, septiembre 29, 2016
sábado, junio 08, 2013
El Manifiesto del Bienestar
1. Vive con la esperanza de un mundo mejor, haz algo para ayudar a que ocurra
2. Cultiva el interés por la gente, protege a los inválidos, ayuda a crecer a los desorientados, ayuda a florecer a los excluidos
3. Mantén la serenidad en la adversidad, ten el temple para enfrentarlo, y aprende de ello para que salgas fortalecido
4. Baila, danza, canta. La diversión es contagiosa y puedes ser agente de cambio.
5. Agradece cada día la oportunidad de ser mejor persona. Compadece a la gente que llega a viejo sin haber vivido el desprendimiento. Con la edad, aligera las cargas, libérate de las cosas materiales. Deja solo una pequeña maleta. Solo nos llevamos lo que les dejamos
6. Ten la humildad para emocionarte con las cosas pequeñas; generalmente son la fuente de sobrecogimiento e introspección.
7. Se alegre. La risa es el mejor remedio para la tristeza. La sonrisa tiene un efecto multiplicador y antes de que termine un día, tendrás tu sonrisa de vuelta.
8. Siente orgullo por tus logros. Compártelos para ayudar a otros a que el salto les sea más corto
9. Comparte tus ilusiones con tu pareja, con tu hermano, con tus padres e hijos, con tus amigos. Como dice Pablo Coelho, “el universo conspirará para que las logres todas”
10. Conviértete en promotor del amor. Maravilla a tus seres queridos, en el conocimiento que las grandes pasiones se logran con pequeñas cosas. Fluye en el amor. Ámate a ti mismo. Por sobre todo, sé tu mejor versión, sé feliz.
Nota: escribir fortalece, libera y te centra. También se escribe para establecer un compromiso. Este manifiesto pertenece a un aporte al Taller de Escritura Creativa de la Universidad Metropolitana, coordinado por la periodista Angela Feijoo en Caracas, 08 de Junio de 2013
El escrito nombra las 10 emociones positivas que utiliza actualmente la psicología positiva.
lunes, febrero 25, 2013
La escritura como forma de bienestar
No tengo que decirlo, mucho. Cuando escribimos podemos traer de la mente nuestras creencias y nuestros valores. Escribir tiene poder sanador y de bienestar. Es una forma de ponerse en contacto con uno mismo y sirve para reforzar lo que una vez pensamos.
Escribir esclarece, favorece, motiva y por sobre todo, libera. Los talleres de escritura para fomentar la creatividad y el bienestar deberían ser estimulados en las organizaciones. Todas las empresas tienen a algun comunicador. Eso es un buen comienzo.
La clave: hacer muchas actividades de bajo costo, de alto impacto y alta frecuencia
Beneficios: bienestar, alegría
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ARRECIFES
Fue
de pequeño. De seguro que de muy pequeño, tanto, que los recuerdos se confunden
entre imágenes y sombras. Rugía el mar embravecido y hacia un estruendoso
impacto cuando pasaba por la caverna. Mis hermanos y yo, asombrados por la imagen
solíamos quedarnos sentados a contemplar el vaivén de las olas.
La
arena era de gravilla, no era arena fina como para llamarse arena, sino de
pequeños pedacitos de piedra, tan redondeados que hasta servían para acariciar
los pies. Mientras mis hermanos se dedicaban a contarse historias, yo, mas
peque, pensaba en las “80 leguas de viaje submarino” y en su calamar gigante
emergiendo por dentro de las rocas y
amenazando con sus largos tentáculos. (Una vez, uno de ellos llegó a salpicar
mi cara, porque estábamos muy cerca). Pero no tenía miedo alguno; ahí estaban
todos mis hermanos para protegerme.
Y
estando ahí, no podía saber si lo que más me gustaba era la luz que se
proyectaba en la caverna, la bruma que producían los impactos de las olas, el
frío cálido de lo guijarros en los pies, la inmensa compañía de mis hermanos, o
las fantásticas aventuras imaginarias, que emergían de lo profundo del mar, con
sus sombras, misterios, olores y sensaciones. No lo sé; era feliz.
Y es
así como a veces, en la oscuridad de la soledad del tiempo, me siento en mi
playa, para degustar nuevamente de aquella alegría, que solo se siente al ser
libre, ser niño, amado y completamente feliz.
Nota: La foto no es Arrecifes, es Lomas de Caruao en la costa Venezolana. Está llena de cuevas, donde seguramente viven algunos personajes de nuestros sueños.
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