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sábado, noviembre 16, 2013

El Costo de Oportunidad en RRHH

El señor González recibió en una rifa 100.000 monedas internacionales.  Tiene la duda entre abrir una tienda de electrodomésticos o invertir en acciones de tecnología. El Sr. González decide abrir su tienda, pero al año, con diversas situaciones políticas y sociales,  su ganancia  fue de 0,00 MI, mientras que la acción de la bolsa tuvo un rendimiento del 20%. La diferencia, es el costo de oportunidad entre una  decisión y la otra.
 
El Instituto Educativo GG, promueve un programa gerencial que va a cumplir 20 años, ha tenido periodos muy exitosos y otros críticos. En una re estructuración de la gerencia académica entra a formar parte, una profesional venida de otra institución académica con otra visión y nuevas ideas. Este programa que se ha mantenido por tanto tiempo se convierte en un punto de control del sistema y deciden suspenderlo hasta “que las condiciones de país mejoren”. (En situaciones de cambio permanente lo que se hace es adaptarse, no eliminar). El programa fue suspendido por tres períodos sin darle una nueva oportunidad. Resulta que ahora, trascurridos varios años y con ese sector en franco crecimiento, la institución piensa en retomar el tema, pero los docentes están dispersos, el contenido curricular no está actualizado, no se siente que se puede comenzar bajo el riesgo de parar nuevamente, y que básicamente se perdió la inercia y el empeño, que hace que las cosas funciones bien  por mucho tiempo. La gerencia “por espasmos” en la academia no da buenos resultados. En varios meses no ha sido posible su actualización, empuje, consolidación y arranque. El costo de oportunidad en este caso, era el de financiar un programa a costo cero (sin ganancias), comparado contra haberlo eliminado junto con todo el conocimiento acumulado por años, y con su valor más preciado: la experticia.
 
En gestión financiera es más sencillo apreciar el concepto de costo de oportunidad, pues tenemos dos escenarios que podemos comparar y matemáticamente llegar a una conclusión, mientras que  en RRHH carecemos de la parte contra la cual se podría comparar según la decisión que tomemos. Al final, seguramente veremos indicios, como el aumento de ausentismo, conflictividad, baja en la productividad, pero ningún elemento bajo el cual hacer un  análisis científico. Determinar las consecuencias de parar programas y proyectos en marcha, no es un tema sencillo. La empresa de alimentos más grande de mi país, no suspende sus planes de RRHH  debido al balance (o desbalance) económico; han aprendido que la crisis y el ocuparse de planes de gente, pueden convivir juntas y de hecho, eso se ha convertido en una estrategia que los ha ayudado a hacer la diferencia con las otras empresas y les ha permitido ser una empresa altamente sustentable bajo cualquier condición.
 
Pienso que en la gestión de gente así como en la gerencial, se debe estimar el costo que puede aparecer en la oportunidad de desmantelar un sistema o programa eficiente. Con las partes de un carro, eventualmente vamos a poder desplazarnos, pero tenemos la tarea de armarlo primero, lo cual representa un costo, a veces elevado. No sabemos, si alguna pieza se rompa, se pierda o simplemente ya no encaje en el sistema, con el carro funcionando, es más fácil re emplazar piezas, hacer mantenimientos preventivos, entonar, etc. Y no son metáforas posiblemente de reducción de gente; los sistemas tienen las partes que requieren para su funcionamiento correcto. Las altas gerencias en sus estrategias deben reconocer que detener los sistemas de bienestar para “mandar señales” no es una buena señal. El departamento de RRHH debe seguir con sus trabajos de la salud y el bienestar ya sea porque la ley lo ordena o porque consideramos que es bueno, y no debe estar atado a las decisiones económicas de la empresa. Es por eso que la gestión de gente en todos los casos, debe ser una unidad de negocio que le reporte directamente a la Junta Directiva o al CEO del negocio. 
 
En base a esto, recientemente la Organización Mundial de la Salud dice al respecto:
 
“La salud, la seguridad y el bienestar de los trabajadores son de fundamental importancia para los propios trabajadores y sus familias, y también para la productividad, la competitividad y la sostenibilidad de las empresas y, por ende, para las economías de los países y del mundo”.
"Durante los periodos de crisis económica se introducen medidas de austeridad y recorte sobre áreas que no se consideran una prioridad, como los servicios de salud mental y los programas de prevención y promoción de la salud, cuando, paradójicamente, es el momento en el que más se necesitan."
 
Fuente: Informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), titulado Ambientes de trabajo saludables: Un modelo para la acción para empleadores, trabajadores, autoridades normativas y profesionales. El documento, que ha sido publicado el mes de junio de 2013, pretende servir de marco de referencia para la planificación y ejecución de estrategias sobre protección y promoción de la salud en el entorno laboral a escala mundial.

miércoles, noviembre 06, 2013

10.000 horas

Hace dos años tuve el placer de leer el libro “The Tipping Point”, (2008) , los “Fuera de Serie”, de Malcom Gladwell, y ciertamente se ha convertido en un libro necesario para comprender lo que hace que la gente distinta, que sea distinta. Solo en un hoja, y en un solo párrafo, que si uno anda de prisa no se llega a dar cuenta, es que el autor explica que los "fuera de serie" fueron personas que hicieron lo correcto, en el momento correcto y con unas aptitudes especiales, pero que en realidad, todos podríamos llegar a ser especiales también.

En ese libro Gladwell cita a un trabajo de K. AndersEricsson, (Psicólogo de origen Sueco), acerca del conocimiento y el desempeño de expertos (2006), donde se plantea que el éxito no se debe únicamente a la suerte o a la inspiración, sino a la práctica que se coloque en un tema específico, o a  un área de conocimiento. Nosotros lo sabemos por intuición cuando les preguntamos a otros acerca de la experiencia de un médico que nos va a operar, si sabemos que el éxito de la operación, en cierta forma está asociado a las horas de desempeño. Según Ericsson y luego Gladwell, se trata de 10.000 horas de práctica.
Si trabajamos duro, 5 días a la semana, 4 semanas al mes, 6 horas al día, podríamos acumular 10.000 horas en exactamente 7 años. Y casualmente los 7 años son aquellos que en nuestra primera profesión llegamos a sentirnos capacitados para andar solos, o para enseñar a otros. 7 años es también una fecha crítica acumulada para la relación de pareja. (Pero este es otro tema).

Actualmente el autor se encuentran estudiando cómo se modifica la estructura cognitiva (como se aprende) de la ejecución experta en médicos, pensadores, deportistas y de cómo adquieren un rendimiento superior “a través de la práctica deliberada y prolongada” (wikipedia,2013). Desde el punto de vista organizacional, he escuchado decir, que los jóvenes no deberían cambiar de área de conocimiento hasta que al menos en una ocasión, lleguen a desarrollar su nivel superior de experiencia y competencia. Las personas que rotan y cambian de profesiones, quizá nunca lleguen a ser completamente competentes en algo. Ahora bien, si vemos a toda la vida profesional de una persona desde la obtención del título hasta la jubilación a los 60 o 70, tenemos que se cuenta con 40 años de ejercicio profesional. Es decir, que 40/7 que podría cambiar 5 veces de profesión aproximadamente. (ya voy por cuatro), dejando tiempo a desarrollar lo que sabe. Claro no vamos de cambiar de profesión cada vez que nos volvamos expertos. Se trata de evolucionar y que el nuevo conocimiento sea precedido por una amplia experiencia. Depende de la profesión pudiéramos ser mas especialistas o por el contrario, mas generalistas.

En la industria de la construcción, entorno difícil y cambiante, se trabaja por conocimiento. Construir se trata de conciliar muchas disciplinas juntas y que seguramente no pertenecen a las áreas de conocimiento originales; hay que aprender. Un civil que construye debe poder coordinar trabajos con ingenieros mecánicos, sanitaristas, estructuristas y arquitectos, paisajistas, obreros, maestros. Es difícil como docente, poder enseñar las competencias que se adquieren solo haciendo. Solo a través de la experiencia es que se consolidan todos los conocimientos diversos, y el gerente de construcción aprende a hacerlo eficiente y eficazmente. En la construcción, por lo tanto, es común que los ingenieros y arquitectos aprendan de abajo hacia arriba, es decir comenzando como  asistente, luego residente, inspector, coordinador, para terminar en promotor. El Inspector de Obras visto como un juez, debe tener experiencia suficiente para recomendar, instruir, verificar y continuar. Todo es un continuo de aprendizajes.

Un docente también es un excelente ejemplo, cuando comienza quizá explica desde los libros; con los años explica desde su propia experiencia, por último seguro, desde la emoción. Es por eso, que para no perder lo que las empresas saben hacer, es necesario que RRHH ponga a trabajar a los de mucha experiencia; los maestros, junto con los aprendices. La transferencia ocurre sin darnos cuenta.
Un médico sin dudas, expresa lo que sabe con la edad, así los psicólogos, los escritores, los compositores. (Aunque habría que ver si Mozart compuso mejor de grande). 

Desde el mundo de las emociones, la inteligencia emocional, la felicidad, la salud y el bienestar como pareja, es que podríamos ahora, desde la promoción en las organizaciones, plantearnos la siguiente  pregunta:

¿Si la felicidad y el bienestar se practican y aprenden en forma deliberada y prolongada, como una nueva visión de vida, podría ser irreversible el ser feliz?

Con 10.000 horas de emociones positivas, sin dudas. Si esta teoría fuese cierta, las empresas tendrían un largo camino que transitar, para lograr que sus empleados se empeñen en forma deliberada y prolongada, a ser felices.

sábado, agosto 17, 2013

Intervenciones positivas en los procesos de RRHH

De hace algún tiempo, (bastante), estando en noveno o décimo grado, recuerdo a la profesora de física elemental preguntar en clase y tras dibujar un gráfico en la pizarra con una abscisa y una ordenada con una recta que incluía a la velocidad y el tiempo:

“-¿Cómo es la aceleración?”
Pues uno que sabe que la aceleración es la relación entre la velocidad del tiempo, no se atrevió a decir nada, mientras que en el fondo en viva y clara voz un compañero acertó a decir:

“Acelerada…”.

 La profesora con mala cara y ceño fruncido, acudió a un pequeño cuaderno que siempre llevaba, al igual que una blusa blanca y una falda negra, y escribió en una columna rayada con una pluma que decía “Intervenciones”, una marca delgada y horizontal, que en contraposición a otras que eran cruces, llegamos a saber, que para ella era una “intervención negativa”.

¿Cuántas acepciones tendrán la palabra intervención? Pues partiendo del conocimiento que la palabra “cortar” tiene 40 en español, pensamos entonces que deben ser varias. Wikipedia habla, además de las intervenciones en clase, de intervenciones quirúrgicas, intervención artística, intervención social, intervención militar, e intervención urbanística, para citar las que aparecen. Seguro hay más, de hecho, no aparecen las intervenciones positivas que se derivan desde la Psicología Positiva.  La real academia y el  DRAE, le asigna 14 interpretaciones que al igual que Wikipedia nombran las más comunes. Para realizar una intervención positiva en alguna persona u organización, grupo o sociedad, la más acertada de las 14 sería:

“10. intr. Tomar parte en un asunto.” 

Entonces hacer una intervención positiva en una organización sería tomar parte del sistema o proceso para lograr que sea positivo, es decir, intervenir y hacer un cambio, una diferencia.

¿Cómo sería una intervención positiva en los procesos de gestión de los recursos humanos?
Definitivamente, en las empresas habría que realizar una planificación que debería responder a lo indicado en los valores rectores o a la misión propiamente. Difícilmente se pueden hacer intervenciones positivas profundas si la alta gerencia no está comprometida y entiende que la productividad y el bienestar y salud, están íntimamente ligadas.

Suponiendo que contamos con un plan estratégico amplio y en sintonía con las intervenciones positivas y el cambio,  se  podría tener incidencia en todos o en algunos de los procesos naturales de gestión de gente, que son:

Reclutar, seleccionar, gestionar el desempeño, adiestrar, compensar y seguimiento y control.
Sin embargo, en el gráfico de este artículo aparece como un proceso circular, lo cual sería la primera intervención positiva; no verlo como un proceso lineal sino de re alimentación  conocimiento y mejoramiento continuo.  Podemos, como en todos los procesos circulares, agregar al final antes de comenzar un nuevo ciclo, y como un nuevo proceso, el registro de las “lecciones aprendidas y las mejores prácticas”

Intervenir positivamente en los procesos continuos de RRHH se vuelve una necesidad frente a las situaciones actuales y la realidad del mundo globalizado. Los planes que se puedan realizar para confrontar las situaciones actuales, las crisis laborales y sindicales, el acoso laboral, o la discriminación sexual o religiosa, vendrán a representar un cambio cualitativo en la sensación de bienestar.

Algunas intervenciones que pudiéramos realizar serían:
RRHH: cambiar el nombre de la acción o gestión, por el resultado. “Departamento de Promoción del Bienestar y la salud”. No solo el cambio del nombre hace que mejoren los procesos, pero incitan a ejercer acciones tendientes a considerar a los empleados y sus necesidades. Promueven la planificación y así su ejecución. Generalmente dicen los supervisores que los nombres se cambian cuando ya estén preparados; la realidad es que nunca es así.
Reclutamiento y selección. Es un proceso compartido; lo realizan todas las dependencias. Al ser así se cambian los sistemas de selección orientados a competencias, como habilidades, posibilidades de crecer, conocimientos y ética. Se incorporan las capacidades de ayudar, y de trabajo social voluntario.
Desempeño: se trata no de medir sino de acordar y acompañar. Se desarrolla el coaching y la transferencia de conocimientos. Las metas son acordadas y sugeridas no impuestas. Se conocen las fortalezas de cada quien y sus individualidades y se crece en la diversidad, para alcanzar metas retadoras. La gente se establece metas por cada periodo y la forma de lograrlas,  mediante un acompañamiento supervisorio constante y genuino.
Adiestramiento: el “Plan de carrera” tan mencionado y poco efectivo se cambia por el “Desarrollo Integral del Individuo”, que más que solicitarle aumente conocimientos relevantes para la empresa solamente, se desarrolle en la capacidad de crecer integralmente, en los ámbitos social, físico y psicológico y en las competencias para la vida y el bienestar..
Recompensa: Se trataría además de cumplir con las indicaciones legales de cada país, de implantar la “Compensación o Recompensa Total”. Se trata entre muchas cosas, de mejorar el tránsito entre la vida laboral y la vida familiar. Se tiende efectivamente al mejoramiento de la calidad de vida.

Unos breves tips para la implantación de un sistema de recompensa total:
1. La Dirección de la empresa debe estar alineada y RT debe responder a las estrategias de la empresa.
2. Entender que la RT es holística y abarca los factores emocionales y sociales, además de los monetarios
3. Transmitir eficazmente lo que se espera de todas las partes, con la implantación del modelo
4. Desarrollar estrategias de comunicación asertivas transversales en toda la organización.
5. Realizar un proyecto integral que indique los valores agregados del RT
6. “No olvidar que el valor de una recompensa es cuestión de percepción, no necesariamente de realidad.” (Marcos,2013)

Seguimiento y control: El acercamiento a la gente es necesario. Los departamentos cerrados y herméticos deben evitarse. Cada dependencia pudiera tener su representante de RRHH, para luego centralizar. Los sistemas de comunicación e información  deben ser mejorados y orientarlos a la difusión permanente. Es acá que RRHH podría trabajar en conjunto con TI.(Tecnologías de Información)

Lecciones aprendidas y mejores prácticas. Definitivamente en “Promoción del Bienestar y la salud”, se debe aprender constantemente y proponer mejoras a los procesos, sobre todo si se trabaja orientado a la gente. A veces las mejoras vienen como requerimientos de los mismos empleados, y se trata solo de aprender a escuchar y de informar.

En fin, a veces con muchas iniciativas o intervenciones, de bajo costo, alta frecuencia e impacto, es suficiente. 
No vaya a ser que la “aceleración se vuelva acelerada” y no logremos los cambios positivos esperados.

Bibliografía