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jueves, febrero 20, 2020

Emoalfabetización


Emoalfabetización

Alfabetizar
verbo transitivo
1. Enseñar a una persona, en especial un adulto, a leer y escribir una lengua, normalmente la suya propia.
2. Ordenar cosas (documentos, libros, fichas, etc.) siguiendo el orden de las letras en el alfabeto.
Emociones
Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a ciertos estímulos del individuo cuando percibe un objeto, persona, lugar, suceso o recuerdo importante. Wikipedia

La “emoalfabetización” es una reflexión que viene tras analizar la cantidad de emociones que enfrenta una persona en vida cotidiana. La película “Inside Out” de Pixar nos mostró de forma magistral, las cinco emociones básicas que son, la alegría, la tristeza, el desagrado, la rabia y el miedo. Las emociones básicas derivan en una gran cantidad de emociones asociadas que en algunos autores han llegado a describir a mas de 300. Con tal cantidad de emociones, ¿será verdad que podemos reconocer a todas ellas, se requiere un proceso de comprensión o simplemente poder establecer distinciones entre ellas?

En el caso de que no podamos distinguirlas, ¿no deberíamos hacernos cargo de adquirir  información sobre el abanico emocional?

Pues si es si, quizá queramos  establecernos un proceso de alfabetización emocional (Emoalfabetización). Se trata de re-conocer las emociones propias que sentimos y de más aun, poder reconocer en otros, las mismas u otras emociones para que se pueda establecer una conversación sin que medie la disparidad de conceptos o interpretaciones. (Vivimos en mundos interpretativos)

Pablo Fernández de la Universidad de Málaga plantea en un estudio titulado “La Inteligencia Emocional y la educación de las emociones desde el Modelo de Mayer y Salovey”, que el gran reto de las instituciones educativas sea formar de igual manera, en el área académica y en el área emocional. Lo plantea desde un trabajo de investigación de Mayer y Salovey. Fernández, además distingue, basado en Mayer (1995), cuatro habilidades básicas a desarrollar en la educación tradicional y que son:

·         “la habilidad para percibir, valorar y expresar emociones con exactitud, (reconocer en si y en otros tal o cual emoción)
·         la habilidad para acceder y/o generar sentimientos que faciliten el pensamiento; (Las emociones son reacciones con lo externo, mientras que los sentimientos se forma a través de hacernos cargo de las emociones)
·         la habilidad para comprender emociones y el conocimiento emocional, (esto es vital l hacernos preguntas acerca de lo que sentimos), y
·         la habilidad para regular las emociones promoviendo un crecimiento emocional e intelectual” (MAYER & SALOVEY, 1997) (Un poco de inteligencia emocional)

Estas habilidades aplican no solo en el ámbito educativo sino que debería ser parte de una “escuela de padres”, donde padre e hijos aprenden a utilizar y comprender del mismo modo, todo el “universo emocional”, y en todos los matices que tiene el ser humano. Las habilidades, por definición, son parte de las competencias que junto a los valores y las actitudes,  desarrollamos para el trabajo, el estudio y la vida. Delors en el año 1996, en Francia y para la Unesco, desarrolló un estudio llamado, “La educación encierra un tesoro” y planteaba que las competencias para la vida eran cuatro, aprender a ser, (Dominio y maestría personal junto a la gestión emocional), aprender a conocer,(lo intelectual).  aprender a hacer, (las habilidades para lograr cosas en la acción) y aprender a convivir, (nada más y nada menos que encontrar además, el sentido de vida que generalmente tiene que ver con otros). El desarrollo del conocimiento en inteligencia emocional ha permitido distinguir que esta sea por las características del cerebro humano, en una profunda relación entre lo interpersonal y lo intrapersonal. Desde allí y en el conocimiento de que “podemos hacernos cargo de los que sentimos” es que plantea la necesidad de generar una educación fundada en valores, por una parte, y en un conocimiento y gestión de las emociones, por la otra.

Rafael Bisquerra, (2011), plantea que el contenido emocional sea visto como una galaxia, donde sus partes constitutivas sean las cinco emociones primarias. De ellas y con todos sus matices se derivan 307 emociones distintas. Las clasifica de acuerdo a la percepción de lo que nos produce y las denota como la “bipolaridad emocional” de lo negativo y lo positivo, haciendo la salvedad, de aquellas que son neutras y que pueden ser duales, mencionando a la sorpresa que puede ser desencadenante de algo positivo o algo negativo, según sea el caso. Explica que las emociones en valor no son ni positivas ni negativas, sino que todas son necesarias; se catalogan según nos produce: placenteras o displacenteras o negativas y positivas).

Aclara Bisquerra, que “hay que dejar claro que todas las emociones son buenas. El problema está en lo que hacemos con las emociones. Cómo las gestionamos determina los efectos que van a tener sobre nuestro bienestar y el de los demás.”

La enseñanza de las distinciones emocionales como parte de una posterior gestión, pudiera empezar como indica Bisquerra, por los mapas de las galaxias: (Algunas de ellas)

·         Miedo, (Con temor, horror, pánico, terror, pavor, desasosiego, susto, fobia, etc. )
·         Ira, (Con rabia, cólera, rencor, odio, furia, indignación, resentimiento, aversión, exasperación, tensión, excitación, agitación, acritud, animadversión, animosidad, irritabilidad, hostilidad, violencia, enojo, celos, envidia, impotencia, desprecio, acritud, animosidad, antipatía, resentimiento, rechazo, recelo, etc.)
·         Tristeza, (Con depresión, frustración, decepción, aflicción, pena, dolor, pesar, desconsuelo, pesimismo, melancolía, autocompasión, soledad, desaliento, desgana, morriña, abatimiento, disgusto, preocupación.)
·         Asco, (Con aversión, repugnancia, rechazo, desprecio.)
·         Alegría, (Con entusiasmo, euforia, excitación, contento, deleite, diversión, placer, estremecimiento, gratificación, satisfacción, capricho, éxtasis, alivio, regocijo, humor. Agregando al amor y a la felicidad como emociones)

Navegar en un universo emocional de varias galaxias y con más de trescientas emociones haría la diferencia, que navegar en el vacío oscuro, que representa la sorpresa de lo desconocido.  Promovamos la alfabetización emocional, ya sino en las escuelas, como plantea la Universidad de Málaga, pero si en nuestros hogares y trabajos.

Referencias estudiadas:

·         Fernández Berrocal, Pablo (2015). La Inteligencia Emocional y la educación de las emociones desde el Modelo de Mayer y Salovey. España: Universidad de Málaga
·         Bisquerra, Rafael (S/F). Viajar al universo de las emociones. Ponencia. Disponible en: www.universodeemociones.com/
·         Bisquerra, R. (Coord.). (2011). Educación emocional. Propuestas para educadores y familias. Bilbao: Desclée de Brower.

sábado, agosto 15, 2015

Las 5 formas como nos comunicamos


“Un arquetipo,  es el patrón ejemplar del cual otros objetos, ideas o conceptos se derivan. El término fue introducido por Carl Gustav Jung para designar cada una de las imágenes originarias constitutivas del "inconsciente colectivo" y que son comunes a toda la humanidad (por ejemplo, Viejo sabio). Configuran ciertas vivencias individuales básicas, se manifiestan simbólicamente en sueños o en delirios y son contenidos más o menos encubiertos en leyendas, cultos y mitos de todas las culturas”. (Wikipedia,2015)


Aire,agua, tierra y fuego


Las emociones ya han dejado de ser un mito organizacional. Ahora con la película “Inside out”, (Intensamente ) de Disney-Pixar, se ha vuelto viral como tema de conversación, el efecto que tienen nuestras emociones en nuestra vida diaria. Y es que la película no solamente muestra como es la intrincada vida de una pre adolescente, sino que avanza al final, a mostrar como son los controles internos en los adultos, desde las emociones y cómo aquellas impactan en las emociones. Plantea una diatriba de vieja data que nos cuestiona si las emociones generan acciones, o si nuestro accionar genera emociones. (o ambas simultáneas). Asi plantea, que nos ¨manejan¨, la alegría, la rabia, la tristeza, el miedo y el disgusto. Casualmente cinco. Desde la definición de Carl JUng de los arquetipos colectivos, definidos al inicio, hemos tratado de buscar fuentes de imágenes , conceptos, paradigmas y símbolos que sean de alguna forma los arquetipos del inconsciente colectivo que plantea Jung.


Las emociones vistas en la película, pudiesen formar parte de esos arquetipos sociales, ya que las emociones son universales, al igual que las fortalezas de carácter que planteara el padre de la psicología positiva, Martin Seligman, al afirmar que en todas las culturas universales, se pudo observar las mismas fortalezas humanas. Todos son arquetipos colectivos. Desde el coaching ontológico se nos explica que el comportamiento humano se puede apreciar en tres dimensiones que actúan coherentemente frente a una acción; son el lenguaje, las emociones y el cuerpo. El cuerpo también, habla y lo hace de formas diversas.  Delia Chudnovsky, una investigadora argentina, estudiosa de las formas de la comunicación, nos indica que el cuerpo puede hablar coherentemente a las emociones y el lenguaje, utilizando los cinco elementos de la naturaleza para expresarse. Desde allí, realiza propuestas de emociones y acciones asociadas al aire, agua, tierra y fuego. Lo denomina coaching corporal


Al ver la película de las emociones tuve una idea. Es interesante por una parte, que hayan mostrado a las emociones como arquetipos, no sólo en su personalidad intrínseca sino también en forma coherente con el color, la forma de vestirse, y hasta en la dualidad que presentan cada uno,  y que se puede observar cuando la tristeza se alegra y la alegría llora. ¿No son contrasentidos?. De allì surge entonces la idea que las emociones de colores pudieran estar asociadas a “continuos”, más bien de arquetipos asociados a los que tenemos desde los cinco elementos.  


Hasta ahora entonces, hemos definido los arquetipos universales y hemos apreciado las cinco emociones bàsicas. También hemos planteado que las emociones asociados a los elementos pudiesen ser continuos de una emoción, por lo que permitiría apreciar varianzas desde lo emocionalmente positivo hasta lo negativo. Desde allì entonces, se podría construir un modelo arquetípico que sería muy útil en el diseño de eventos, conferencias, charlas, deportes, ciclos, sesiones de coaching, etc. La presente interpretación no tiene carácter científico, solo es una apreciación personal, que podría tener valor para el diseño de conversaciones, o eventos. Me he basado en el modelo de la Dra Chudnovsky, “Cuerpo y Lenguaje.”, utilizado por Indelser como material de apoyo en la formación de Coaches.


Del aire.  Este elemento masculino, nos permite desplazarnos con rapidez, se tiene poco peso cuando caminamos en aire. El pensamiento del estado del aire es el creativo y asociado a lo que quiero hacer en este momento. Los estados de ánimo del aire en el continuo, es el estar irascible o el estar apacible. De allí viene la rabia, en uno de los extremos.


Del agua. El agua es el elemento femenino al igual que la tierra. Se encuentra en lo maternal, no tiene dirección es como el agua fluyendo, se adapta. Desde el agua indagamos qué sienten las personas y observamos que quieren hacer. Del agua como un continuo, se deriva el ser receptivo, y lo amoroso pero también se encuentra el miedo.


De la tierra. La tierra es la estabilidad, son las raíces. En las organizaciones es lo que se requiere para la estabilidad. En las empresas le decimos a las personas lo que esperamos que hagan. Emocionalmente se representa con la calma y en su extremo, la tristeza.


Del fuego. Es el elemento que nos permite movernos, avanzar, discutir. Desde el fuego invitamos a otros a hacer acciones con nosotros. Emocionalmente se representa por un lado como la ansiedad de alcanzar metas, y representa la alegría en el otro extremo.


Del espacio. Los antiguos, en la necesidad de representar la unión de los cuatro arquetipos, lo conjugaron en uno. El éter, o espacio, es lo que queda entre los objetos; es más que aire. La emoción que lo representa es la conexión global y en su extremo, la necesidad de ser reconocido. Se parece un tanto a disgusto. El espacio nos permite adaptarnos, y ser resilientes en la vida.
Las emociones entonces, pudieran agruparse ahora en elementos que los representan, bajo el supuesto que todas conllevan los dos extremos de cada continuo.


El coaching corporal, de lo que deviene esta teoría y según su autora, es “un entrenamiento orientado a la auto observación del cuerpo y a la observación del cuerpo de los demás con miras a ampliar los espacios de posibilidades de acción”. Poderoso, si trabajamos con personas que tienen emociones.


Miriam Heller, coach ontológico venezolana también ha estudiado este modelo y lo ha planteado para las sesiones de facilitación entre el expositor y quienes lo escuchan. En su trabajo “Diseñando la experiencia de aprendizaje desde mi rol de facilitador coach”, Miriam (2010), nos indica que toda conversación, evento, conferencia o entrevista debería enfocarse desde el Inicio, el Desarrollo y el Cierre. Tiene mucho que ver con el modelo del aprendizaje de Kolb, que lo estructuraba en Inmerción (inicio), Reflexion y conceptualizacion (desarrollo) y la acción (Cierre).  También podemos leer sobre los tipos de cerebros en su obra, “El arte de enseñar con todo el cerebro”


El Inicio plantea la autora debe crear el contexto apropiado y se logra mediante la activación de las emociones, se trata de evocar, recordar, vivencias comunes entre la audiencia y el tema que trae el expositor o facilitador. Se trata de enganchar a través de lo emocional y del llamado cerebro límbico. En la fase de desarrollo, actuamos con la inteligencia emocional, pues realizamos desde lo que sentimos una reflexión y una conceptualización que pudiese o no convertirse en un mapa mental. Allí trabajamos desde el neocortex que tiene sus dos hemisferios, el lado derecho o creativo y el izquierdo, el racional. Para los antiguos, valdría aca un nuevo arquetipo; lo apolínio y lo dionisiaco. En el cierre, se espera dejar al escuchador en expansión, que se lleve muchas mas preguntas que respuestas. Se trabaja allí desde el cerebro reptil.Se trata que todo tenga sentido y pueda entender en que podría aplicar lo aprendido y que se de cuenta que podría modificar la estructura cognitiva actual, mediante una transferencia de conocimientos. Esto está bien si de trata de procesos de enseñanza-aprendizaje, pero, ¿se cumple en todos los ámbitos colectivos?,  ¿qué relación observaría Ud, amigo lector entre las emociones las fases del aprendizaje y los elementos?


La respuesta sería, según lo que observo, que no existe un modelo único. Todo depende como se desee empezar y cómo se desee terminar. A tal efecto, voy a tratar de plantear algunos casos para mostrar lo que se debe y lo que no se debería hacer.


Caso 1. Juego de fútbol. Se encuentran en la fase final y este juego es decisivo. Los inchas de ambos equipos han viajado de todas partes a este encuentro, todos quieren ganar. Al igual que todo, existe un inicio, que generalmente apela a los himnos, niños con jugadores, palabras de aliento, etc. Se podría decir que existe agua, de donde se observan los temores. En el desarrollo se juega en fuego y tierra, queriendo hacer cosas e intentando hacer que el contrario las haga. Si el juego termina en pasiones, es muy probable que fuera del estadio se encuentren ambos bandos y termine en peleas. Los juegos muy intensos, deberían terminar en el elemento agua, ya sea con un concierto de alguien famoso, ambos equipos celebrando el juego, o algo emocional que los mueva hacia la aceptación del ganador-perdedor. Generalmente no se hace y terminan mal.


Caso 2. Concierto de Rock.  La gente de los espectáculos musicales pareciera que si han entendido esta práctica. Dependiendo del tipo de música, la gente se mueve hacia las emociones y una vez conectado con ellas, es probable que sigan pidiendo canciones. Es normal que el artista tenga una o dos salidas adicionales, incluidas en su pauta, pero si observamos bien, la última siempre es suave, sin efectos, solo el músico con su público, sin sonido, solo en el escenario. Desde allí, se conecta en agua y puede terminar el espectáculo y lo dejan irse. Cosa similar debería hacerse con los deportes.


Caso 3. Una sesión de coaching. Una sesión de entrega de interpretaciones se mueve entre el agua y la tierra. El asistido puede estar entre el aire y el fuego. Se puede escuchar la historia desde la actitud del elemento agua, pero en los procesos posteriores quizá el coach deba adoptar actitudes de fuego, al invitar al asistido a corporalizar el tema que lo ocupa. El cierre podría ser nuevamente desde el agua o quizá según el interés del asistido, en fuego.


Caso 4. Una conferencia o una facilitación. Una conferencia debe comenzar en indagación emocional para conectar a los asistentes con el tema, el proceso de desarrollo quizá se haga con los elementos de aire y fuego,  y para cerrar en la comprensión y la acción, en el elemento de la tierra. Como explica Miriam Heller, se trata  que la audiencia entienda de qué va el tema al inicio, con la pregunta, ¿ahh?, luego en el desarrollo, se de cuenta y reflexione con ello y diga, ahh!, y en el cierre, que en la transferencia y cambio de la visión del tema pueda decir, aja!... esto es conmigo, me hace sentido.


Caso 5. Una presentación de stand up comedy. Una sesión de comedia por ejemplo, el comediante le muestra al público cuales son sus incompetencias y de que se averguenza, o que le ha costado superar. El comediante usa el agua y desde allí, se conecta con el agua de los demás y se ríen. Cada quién se ríe de sí mismo. Luego, desde la alegría del fuego desarrolla su tema y vuelve a hacer reir. En esta etapa, el comediante hace uso de la creatividad, la gracia, la alegría, y entra en el mundo de los elementos, el espacio. Desde el espacio es que juegan los niños, donde todo es posible, donde existen reglas, rabias, miedos, alegrías, procesos y diversión. En espacio, el comediante conecta con el fuego y con el fuego de los otros, usando el aire para expandir y seguir conectándose. En el caso de la comedia, el comediante debe poder dejar a la audiencia en fuego, en la alegría. Desea dejar a la audiencia, deseando escuchar más.


En estos cinco casos, y usando las metáforas de los cinco elementos y de la rueda del aprendizaje de Kolb, articulado por Miriam Heller, es que hemos tratado de mostrar las distintas formas de iniciar y cerrar un evento. De hecho, algunos autores opinan que lo más importante son los primeros minutos de conexión con la audiencia y que luego lo demás fluye. Las conferencias y los procesos de facilitación deben conectar con las emociones al incio, para luego activar los procesos naturales de aprendizajes. El cierre se hace según lo que desee el ponente. Si desea que la audiencia se vaya con deseos de acción, lo hace desde el fuego y la alegría; si desea que se vayan tranquilos lo hace desde el agua, y lo amoroso.


Hemos mostrado las razones por las que algunos eventos como un partido de fútbol, deba cerrarse de maneras distintas a las habituales, ya que se persigue al final, que no ocurran eventos posteriores. Conocer las metáforas de los elementos nos ayudan a interpretar al otro, y ayudarlo en su proceso de aprendizaje, dado que lo que se aprende solo por el lenguaje no es tan efectivo como cuando el aprendizaje se hace emocional y mucho más aún cuando se vuelve cuerpo. Y ese cuerpo como dice la Dra. Chudnovsky, se vuelve fuego, agua, aire y tierra. Si convergen, como en un juego de niños, convergen en el mundo de posibilidades, en el espacio. Es lo que sentimos cuando vemos el corto de “Happy” interpretada por Pharrel Wiliams


Para una persona que trabaja en sistemas de comunicación es complicado transferir las mejores formas de hacer una presentación. Se complica aún más cuando mostramos que los eventos cambian según nuestra propia estructura de coherencia en cuerpo, emoción y lenguaje. Como decían los antiguos, no es la misma persona la que entra a un río, que la que sale. Por que la persona no lo es y el río tampoco. Es lo cambiante de ser, es la nueva visión filosófica de la que se ocupa la ontología del lenguaje, tan trabajado en el coaching ontológico por Humberto Maturana y por Rafael Echeverría. Se trata ahora, como decía el poeta venezolano Arturo Uslar Pietri, “sigo los pasos de quién voy siendo”.  Y para complicar la historia, nuestra percepción de lo que vamos siendo cambia según si estamos el aire, agua, fuego y tierra. (o en espacio)


A este  momento, el facilitador podría trabajar con los arquetipos que muestran la estructura de coherencia. Del lenguaje, trabaja con la oratoria, la dicción y la persuasión; desde las emociones, lo hace desde los cinco continuos, alegría, tristeza, rabia, miedo y desagrado y desde el cuerpo lo hace mediante el uso, como hemos mostrado, de los cinco elementos, aire, agua, tierra, fuego y espacio. Si este ensayo le ha sido complicado de entender, solo piense en los cinco elementos como metáforas. Desde allí, observe que le dice su cuerpo, sus emociones, su lenguaje. Todo es coherente. Las metáforas y aún más, los arquetipos son interesantes para ayudarnos a darnos cuenta de nuestro instante, y desde allí, las historias pudieran ser distintas  según cada caso. Solo como tarea; párese frente a un espejo y trate de contarse la misma historia desde cada una de las emociones. ¿Qué ve?, ¿De qué se da cuenta?, ¿Cómo puede esto serle útil cuando hable para otros?.

Nadie dijo que era fácil.

PD: la foto es una hoja seca, la tomé con el teléfono durante alguna de mis caminatas