CIP es el acrónimo de la frase "Clean in place" (limpiar en el sitio), muy usada en el mundo de la producción y fabricación de alimentos. Se trata de que luego de usar una tubería que transporta fluidos, le hagamos pasar otra sustancia que la limpie, la desinfecte y la deje lista para un nuevo ciclo de uso.
Uno puede trabajar por años en la industria, usar todos estos términos pero llegar a su casa como cualquier persona que hace las mismas cosas, cada día. Sin embargo el CIP lo aprendí en la empresa cervecera local a la cual he ayudado en varias ocasiones, y últimamente en la elaboración de manuales, para atender y cumplir las normas internacionales y las BPM; las buenas prácticas de manufactura.
La industria cervecera es bien compleja ya que conduce bebidas que son objeto que quedarse en codos o válvulas, por eso hay que limpiar muy bien. Esa información ha sido muy útil en mi vida cotidiana, ya que ahora entiendo que las instalaciones se ensucian o contaminan. ¿Dónde yo hago CIP en forma cotidiana?, pues primero en los calentadores de agua que tienen menos uso y también en las cafeteras eléctricas. Siempre, antes de colar, hago una pasada con solo agua, para que quede apta. Cuando era niño, mi madre con cierta recurrencia, nos hacía CIP en las vias digestivas, para limpiarlas de parásitos y otros bichos.
También, lo podemos aplicar en nosotros mismos. Así que como con el FIFO, nos hacemos cargo de no acumular emociones negativas, con el CIP desarrollamos una conciencia que nos permite mantenernos conectados al bienestar. Dice la investigadora en Psicología Positiva, Barbara Fredickson, que es buena práctica, llegar a la casa y conscientemente hacer una revisión de lo vivido durante el día. Según sus investigaciones, nosotros necesitamos sentir tres emociones placenteras por cada displacentera o negativa. El CIP emocional sería en este caso, limpiar, como dice el PNL,(programación neuro lingüística) "la columna derecha" del cerebro donde guardamos los resentimientos, entre otras emociones. Si nos acostumbramos a "vaciar", los sentimientos, probablemente nos acerquemos a un bienestar duradero.
Limpiarnos de emociones negativas también puede ser, que conscientemente dejemos fluir aquellas que nos conectan con la esperanza. He visto que desde la psicología positiva sean, el amor, el humor y la gratitud. Desde ellas, en su ambivalencia como fortalezas de carácter y como emociones positivas, es que podemos de forma consciente, realizar la conexión tan necesaria para poder hacer el tránsito de la noche hasta un nuevo día.
Alberto
Promotor de la idea de que un Facility Manager es un profesional integral, que va mas allá del medio inmobiliario, para facilitar procesos en la gerencia general y en el mundo industrial, manufacturero y de producción. Me adhiero tambien a la definición de Consultor Artesano, que trabaja desde los parámetros y herramientas del cliente, y construye cambios o mejoras, a partir de los materiales que dispone la empresa.
Mostrando las entradas con la etiqueta coaching de fortalezas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta coaching de fortalezas. Mostrar todas las entradas
lunes, agosto 12, 2019
miércoles, octubre 31, 2018
La no “inocencia” del coaching de competencias
Existen actualmente muchos tipos
de coaching. De hecho, somos practicantes de una nueva corriente que se forma,
al tener conocimientos en psicología positiva y en coaching ontológico. También
encontramos coaching PNL basado en la programación neurolingüística, el
coaching ejecutivo, el organizacional y el de competencias, entre otros. Este
último está supuesto al acompañamiento de otras personas, con el objetivo de
ayudar a que se den cuenta de sus limitaciones en su forma de actuar, para que puedan
hacer las cosas de una forma diferente. En todos los tipos de coaching, que es
el acompañamiento a otras personas a que superen los obstáculos que los
limitan, se consiguen fundamentos de la ontología del lenguaje de Rafael
Echeverría.
El libro de Echeverría, nos muestra
los distintos tipos de actos lingüísticos y su correcto uso, que al final nos
hace ser mejores escuchadores, observadores y poder tener mejores
conversaciones. También nos muestra tres postulados de la ontología del
lenguaje y tres principios, que son,
·
Los seres humanos somos los únicos animales lingüísticos
·
El lenguaje es generativo (del ser)
·
Los seres humanos se crean a sí mismos en el
lenguaje y a través de él.
Del segundo postulado que indica
que el lenguaje es generativo encontramos los siguientes principios;
·
No solo actuamos de acuerdo a como somos, sino
que somos de acuerdo a como actuamos
·
Las acción genera ser y uno deviene de acuerdo a
lo que hace
Siendo así, nuestras escuelas nos
han mostrado según el modelo del propio Echeverría, (Modelo OSAR), que tenemos
dos tipos de aprendizajes; uno de competencias o de 1er orden y uno de 2do
orden o transformacional. El segundo está supuesto a ocurrir cuando en una
sesión de coaching, el asistido se dé cuenta de algo profundo que lo limita y
pase de tener una “incompetencia inconsciente” sobre algún tema, a ser “incompetente
consciente”. Que se haya dado cuenta de lo que le pasa no garantiza que hayan
cambios profundos, ya que debe “hacerse cargo”. Y el hacerse cargo de lo que le
pasa no es más que hacer acciones nuevas que generen ser, parecidos a las del
1er orden.
El modelo OSAR de Echeverría, nos
habla de un observador en un sistema, que actúa, obtiene resultados y así,
aprendizajes. Como dijimos, los aprendizajes pueden modificar nuestra forma de
actuar, o más profundo, en la manera en que solemos ser con respecto a un
aspecto de la vida. Quizá sea por eso que ahora las sesiones de coaching sean mucho
mas de una; se requiere el compromiso de quién cambia, el hacerse cargo y ser
una mejor versión de sí mismo, como enuncia la Psicología Positiva.
Cuando dijimos al principio que el
coaching de competencias no es inocente, es porque el asistido en su “hacerse
cargo” de forma continua, voluntaria y consciente, realiza acciones que le
permitan obtener mejores o distintos resultados. Pero el postulado de la
ontología del lenguaje y sus principios,
indican que la acción genera ser. No es inocente; quizá más lento, pero un
coaching de competencias no deja de ser poderoso con respecto a la
transformación directa del ser, ya que es continua y voluntaria, y en el mismo
devenir de lo que somos en las nuevas acciones, entremos en un ciclo positivo,
expansivo y generativo, que contribuye en la creación consciente de la mejor
versión de cada quién. Mucho más profundo y permanente que pretender cambiar a
las personas, solo a través del “darse cuenta de lo que le pasa o limita”,
aunque en el cierre de la sesión se le pregunte a que se compromete hacer. En
la ausencia del seguimiento apropiado, las personas pueden decidir
voluntariamente no querer cambiar.
En el maravilloso mundo que se
genera en la sinergia entre la psicología positiva y la ontología del lenguaje
a través del coaching de fortalezas, es que se pueden diseñar acciones que
generen ser, tal y como lo plantea el segundo postulado de Echeverría. El ser
deviene de la acción o más aun, como diría Gladwell, cuando explica cómo se
alcanza la maestría, en 10.000 horas de acciones deliberadas, conscientes y
permanentes. El coaching de fortalezas visto como una competencia nueva que
podemos hacernos a nosotros mismos, viene a constituir un maravilloso camino de
cambios programados que pueden ser medidos en cualquier momento a través de los
test de la psicología positiva y en relación a las circunstancias en que
vivamos, el tipo de trabajo y aún más con quién nos toque realizarlo. El auto
coaching de fortalezas nos muestra el poder que tiene el lenguaje y las
distintas formas de generar acciones positivas en nuestras vidas, que generen
seres más luminosos y dueños de su propio destino.
Alberto Lindner
Literatura:
·
Echeverría, Rafael. (2004). La Ontología del
Lenguaje. Chile: Saez Editor
·
Gladwell,
Malcom, (2009). Fuera de serie (Outliers). Editorial L,B & co
Etiquetas:
coaching,
coaching de fortalezas,
devenir,
fortalezas,
ontología del lenguaje,
postulados ontológicos,
psicología positiva
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
