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domingo, mayo 17, 2020

el futuro que soñamos



Aprovecho uno de estos delirios febriles imaginarios que nos da en un encierro involuntario, aquel que moja la ropa de sudor y nos hace sentir que no dormimos, porque los sueños son como estar despiertos. A veces los sueños nos dan miedo, pero no todos. En uno de esos episodios, resulta que evoco a la Madre Tierra. (Debe ser porque mayo es el mes de las madres).

Pachamama traduce del quechua como la “madre tierra” y de seguro que la sabiduría andina ancestral sabía de lo que estaba hablando. Los latinos americanos no tenemos una palabra única y tenemos que construirla. Quizá por eso es que ellos sabían cómo convivir. Nosotros lo hemos olvidado un poco.

-Hola, como está usted, pregunté

- ¡Muy bien gracias!

-¿Me puede decir su nombre?

-Me llamo Pachamama, dijo

-Le importaría si mantenemos una conversación, es un honor conocerla, le dije mirando sus ojos verdes esperanza

-Claro querido hijo, es un gusto poder mantener una conversación contigo. Usualmente dan por hecho que yo los protejo y los escucho, pero la verdad es que los humanos tienen mucho poder y poca conciencia, lo que podría afectarme gravemente

-Si el Dios es el padre, ¿por qué tú eres la madre? ¿Por qué no es el padre tierra?

-Dios creó todo. Cuando creó al hombre y se dio cuenta que necesitaba una pareja,  creó a la mujer. Ambos vivieron en un paraíso donde yo era co creadora. Se aburrieron de vivir en la virtud, no tenían con que comparar, y entonces Dios, creó a la culebra. Ella les mostró la distinción del pecado. Una forma inteligente de mostrarles la diferencia de los opuestos. Los opuestos en realidad son complementarios…

-Sí, pero ¿por qué mujer?

- En realidad no es un tema de hombre y mujer sino de los complementarios: lo masculino y lo femenino. Somos como una esponja en el mar; contenemos el agua salada pero a la vez somos contenidos por la inmensidad del océano. ¿No sientes que tienes una parte masculina y otra femenina, al igual que las mujeres? ¿No sientes que tienes a Dios, viviendo contigo y además en ese todo?

-Bueno si. A veces, cuando miro hacia adentro debo hacer concesiones y comprender de qué estamos hechos. ¿Dónde mas podemos aprender de los complementarios?

- Cuando el Creador estaba en lo propio, creo cuatro elementos que nos constituyen y que habitan en todas las cosas. Lo masculino, es el aire y el fuego; lo femenino, el agua y la tierra. El fuego necesita del aire y la tierra necesita del agua. Agua y tierra procrean vida. El fuego y el aire, la renueva.

-Está claro, somos aire, fuego, tierra y agua.  Somos amor y somos olvido; somos pasión y somos razón; somos soledad y somos compañía, somos perdón y somos rencor, somos envidia y somos compasión. No somos opuestos, somos complementarios. Por eso decimos que no solo sufrimos, sino que aprendemos. Me he dado cuenta que en ocasiones he estado profundamente triste por una pérdida pero sucede algo que me pone alegre; todo a la vez. No son extremos de algo; son complementarios…le dije pero como diciéndomelo a mí mismo.

-Exacto. Todo depende de un equilibrio natural que se va creando cada vez. Las moléculas humanas son ahora distintas, comparadas con las que nacieron, sin embargo son el mismo ser. Son biológicamente distintos, completamente, pero el alma y el espíritu se mantienen.

-Alma y espíritu ¿son complementarios?

-¿Tú qué crees? Piénsalo por un momento antes de responderme

La fiebre subía y bajaba como un tobogán interminable. Ya quería que llegara el alba pero estaba seducido por la conversación. El calor me hizo despertar. Me cambié de ropa, tomé agua y me comí una galleta. Tierra, agua, aire y fuego. En ese sueño despierto, es que nuevamente retomé la conversación…entonces le dije,

-Sí, ¡Alma y espíritu son complementarios! y habitan en el cuerpo que cambia, que no tiene las mismas moléculas con la que nacimos, entonces, ¿Eso explica que somos más que materia?

-Así es. Algunos escritores humanos han dicho con certeza que cuando Dios creó al hombre, se dio cuenta que estaba incompleto. Entonces le dio al alma. El alma se enamoró del cuerpo y tuvo que crear al espíritu. Ya en su completitud aparente se dio cuenta que estaba incompleto y creó a la mujer desde lo que éste era, con su alma y con su espíritu. Al tiempo, se dio cuenta que viviendo en un paraíso estaban incompletos también y les dio el conocimiento y la capacidad de reconocer los complementarios. Entonces sonrió. Sabía que aun estaban incompletos, por lo que les dio la capacidad de crearse a ellos mismos. El problema es que nacen sabiéndolo, pero lo olvidan durante toda la vida. La génesis vive en nosotros y nosotros en ella, como la esponja. Solo hay que decidir buscarla dentro

-Ya, el hombre incompleto y en su consciencia, avanzó y creó todo tipo de cosas, olvidando crearse a sí mismo. Ahora veo que en la imposibilidad de detenerse de crear cosas, así como Dios, se olvidó de su propia creación. ¿Te hemos hecho mucho daño, Pachamama?

-Gracias por llamarme por mi nombre. Ya veo que has comprendido. Sí, he sufrido y sufro. Algunos daños son irreparables, hay especies que no regresarán, y los humanos son más sensibles a los cambios y a las enfermedades

- ¿Tu tuviste que ver con la pandemia?, pregunté

-En realidad, ustedes tuvieron que ver. Están haciendo uso de las libertades que tienen y no han sabido fijar límites. El equilibrio del que hablamos al principio ha sido roto. Los elementos tienen sus reglas cuando todo ha sido trasgredido. Yo solo soy observadora, y sin juzgar, escucho, veo y aprendo. También, como Naturaleza tengo la misma libertad que ustedes tienen, pudiéndome crear a mí misma. Estamos restaurando el equilibrio.

-¿Lo vas a lograr?

-¿Te das cuenta que siempre me lo preguntas a mí, en singular?

-Cierto. ¿Lo vamos a lograr?

-Los elementos se volverán a complementar y el equilibrio será restituido. Del todo, depende que continúe la armonía y sigamos adelante.

-Pero, esta no es la primera pandemia que tiene la tierra en cuanto a humanos. ¿Será que no aprendimos nada antes? ¿Por qué podríamos aprender ahora?

-Antes era antes, ahora es ahora. Han evolucionado. Se comunican mas, toda la tierra vive en tiempo real. La humanización ha comenzado, a la par de la oportunidad de conocernos unos a otros, entre humanos, y todos en conjunto con la naturaleza. Ya se cierra el agujero de la capa de ozono, ha bajado la contaminación, se restituyen los bosques y las fuentes de agua dulce, se terminan los cambios climáticos, ahora se asombran de lo que antes veían pero que ahora observan.

-Mucha gente va a morir. Es doloroso el proceso

-¿Qué parto no lo es?

Tuve que guardar silencio un rato. No sé cuánto tiempo. Quizá hasta el alba, donde me volví a dormir. El sueño sin embargo, continúa y suele ser así en los delirios.

-Yo sé que estoy soñando y que eso son los sueños. No sé que van a aprender los otros, yo puedo aprender de mí. Creo que en un mundo futuro, aquel que puedo soñar contigo en este ahora, en este momento, veo a seres humanos solidarios, compasivos, bondadosos, humildes y agradecidos. 
¿No son todas evidencias de la espiritualidad que mencionas? ¿Seremos más espirituales o todo será como dice la canción un “poco de polvo en el viento”? 
Cuando despierte, quisiera habitar en ese nuevo ser con alma y espíritu para poder acompañar a otros a que los busquen.

Con el alba, se fue la fiebre. Cuando realmente desperté, ella no estaba ahí. Pero, me acordé de la esponja, y ya no tuve miedo.

Alberto






miércoles, marzo 19, 2014

Ser un "madurescente"


Si usted nació entre finales de los años 40´s y los finales de los 60´s, puede considerarse un “madurescente”. El termino madurescente ha sido utilizado de forma extraordinaria por la bloguera española Laura Rosillo, quien hace referencia a un trabajo del Harvard Business Review del año 2006, que denominaronManagingMiddlescence, escrito por Morisson, Ericksson y Dychwalt.  La palabra Middlescence es la composición en anglosajón de “mitad” y de “adolescencia”. 
Entonces pareciera ser que al definir al madurescente lo hacemos desde la premisa que está en la mitad y que está relacionado con algunas características del ser adolescente, que es quien “adolece”.

¿De qué adolece el madurescente?
Este término se le asigna a las personas que nacieron entre las dos décadas mencionadas, más bien luego de terminar la segunda guerra mundial en 1945 y que se caracterizó por un nacimiento masivo de niños; y es por eso que lo denominaron el “boom de los bebes” o el “Babyboom”, de los cuales se caracterizan los babyboomers. 

Actualmente se encuentran entre los 66 años y los 46 aproximadamente, y ya los mayores quizá hayan pensando en su retiro o jubilación, o estén jubilados, pero una gran parte, (y acá lo escribo desde mi perspectiva), se encuentren ubicados en su “nueva oportunidad” donde la visión de crecer profesionalmente, ser útil, aprender y prepararse, sean características inherentes a estos profesionales. Los madurescentes se encuentran por así decirlo, en el punto cenital de sus carreras, y así lo seguirán viendo pues “siempre les queda lo mejor por vivir”, porque viven el presente, pero se preparan para el futuro, no importando los retos que se consideren intrínsecos a la meta.

Son sándwiches, pues seguramente tengan o se hagan cargo de sus padres mayores, y todavía cuiden a sus hijos (que ahora se independizan más tarde pues hacen más de una carrera o hacen un postgrado para ser competitivos y obtener mejores empleos). También suelen estar criando niños pequeños en saltos generacionales, pues como buen madurescente, entiende que la vida le ofrece oportunidades de crecimiento y de compartir nuevas emociones. Las segundas oportunidades, también abarca lo sexual o familiar.
Cuando uno se pregunta de qué adolece un adolescente, pudiera ser quizá mas sencillo, aunque son muy complejos y ya uno no se recuerda allí. Un madurescente pudiese adolecer de la capacidad de hacer cosas, la edad avanza, pero pudiera decir como declaración de lo que no adolece: "No adolece de la pasión de vivir"

¿Qué son los madurescentes?
Según LauraRosillo nuevamente, se define la madurescencia como un cambio drástico en nuestra visión de la vida.  Se llama “madurescencia” a la reacción ante la crisis de la “mediana edad” (middlescence);  es un término que se utiliza para denominar un proceso similar al de la adolescencia durante la mediana edad, y se caracteriza por un nuevo esfuerzo de búsqueda de una nueva identidad. A menudo la persona incurre en patrones de comportamiento que no son típicos de su edad, en particular, tratar de establecer patrones de vida típicos de los adolescentes.
Se caracteriza por un marcado esfuerzo por hacer cosas que nos parecen que tienen valor y significado en la vida.  Además, hay un marcado interés por contribuir a la formación de la generación que se está levantando.” (Rosillo, 2014) Recomiendo leer su blog

Los madurescentes entonces somos personas mayores de 46 (para el 2014), que mantenemos a hijos pequeños y a padres mayores simultáneamente, que hemos transitado por varios caminos profesionales y que aun en la adultez, vemos el futuro como una aventura, una necesidad. No vemos el retiro como una posibilidad cierta, ya que en cualquier etapa de la vida, se considera que se va a comenzar la mejor etapa de su vida, para lo cual se siguen preparando, y sus estudios no terminan, son un continuo de capas que se superponen, yuxtaponen, en la búsqueda de una nueva estructura y una nueva visión de vida.

 Los madurescentes creemos en la trascendencia para lo cual nos hemos preparado mejor en la visión humana/humanista, social y cooperativa. Siendo así y sin el retiro como premisa, es que se nos abre un mundo de oportunidades y posibilidades de crecimiento personal que integra el bienestar personal, el coaching, la consultoría artesana y la acción social.

El madurescente desde el punto de vista tecnológico le tocó vivir en dos mundos y en la transición. Aprendió a escribir en una maquina de teclas, con rodillo y papel, pero también le tocó aprender a programar en “Basic” para entender a las nuevas computadoras portátiles de los años 80s. Desde el año 97 tuvo que aprender el nuevo lenguaje de las computadoras que se comunican entre sí, hasta llegar a nuestros días, con la inteligencia artificial, la web 2.0, las comunidades virtuales de prácticas-aprendizaje y hasta los blogs, wikis y redes sociales. Los madurescentes son así mismo profesores de los jóvenes actuales que nacieron en la revolución de la información y la comunicación, y como inmigrantes digitales, han aprendido a comunicarse como si siempre hubieran convivido con  esa tecnología; al menos la han asumido como reto.

A los madurescentes además, les ha tocado un reto único en la historia de la humanidad; la de ser maestros y discípulos simultáneamente de los jóvenes cuyas competencias digitales y virtuales son innatas. Les ha tocado  adaptarse para ser un inmigrante digital. Ya la generación que estamos preparando será digital enseñando a digitales. La tercera ola habrá llegado completamente y se verán sus consecuencias. Los madurescentes estaremos entonces para acompañarlos en el proceso que ellos liderarán.

Los madurescentes tienen fortalezas de carácter que los hacen resilientes, como son el optimismo, (Siempre es el mejor tiempo para emprender y aprender), la creatividad (no importa, si es una buena idea hay que desarrollarla), la justicia, (tratan de hacer lo correcto y de allí nace su necesidad de transferir, enseñar y adiestrar a los más jóvenes), aprecio por la belleza, (porque ya disfrutan los sonidos, las lecturas, los paisajes con las emociones de la madurez y la paz) y seguramente, el deseo de aprender, (que nunca para; quizá la mejor característica de un madurescente es que siempre está estudiando algo).
La creatividad es un sello madurescente pues el hecho de haber vivido en dos mundos distintos tecnológicamente hablando (y hasta cultural), no le ha impedido poder fascinarse y sorprenderse de los acontecimientos; se maravilló con el “Viaje a las estrellas” y con “Perdidos en el espacio” en los 60s, pero vio al primer hombre poner su pié en la luna, leyó a Julio Verne, se intrigó por la energía nuclear y se estremeció con los ensayos nucleares de la postguerra, aprendió a comunicarse por medio de cartas de papel que entre la ida y el regreso podían pasar meses, hoy, se han acostumbrado a la inmediatez de la comunicación digital tanto en PC como en teléfonos inteligentes o dispositivos móviles .

El madurescente no se conforma con “ser”, y mucho menos con “haber sido”. Conoce su “estar siendo cada día” y se acompaña de esa sensación y necesidad de conocer las capacidades y posibilidades que tiene aun en su vida adulta, y que se niega a entregar por la  jubilación. El madurescente es testarudo, irreverente, rebelde, (in)consciente, interesado, humanista, inquieto, revolucionario, inconforme, realista, pero soñador, y es también apreciativo, comprometido y solidario. No solo les gusta saberse necesarios sino que saben que son necesarios, por convicción, por lo tanto no piden, sino entregan. Reconocen sus ámbitos bio- psico- sociales y espirituales y actúan en consecuencia en cada uno de ellos. En el ámbito de salud, se cuida, se alimenta bien, hace ejercicio; en el psicológico reconoce que la infelicidad no se opone a la felicidad por lo que se organiza internamente para sentir placer, emociones positivas y ser feliz;  en el ámbito social, se incorpora a redes de ayuda, al coaching, al mentoring y a trascender ayudando a los necesitados. Por último, cultiva su vida espiritual, mediante la meditación, la colaboración y la trascendencia, elemento del cual experimenta diversas vías, ya sea por la religiosidad o por la humanidad.

¿Qué caracteriza a un madurescente?
Según Laura Rosillo, (2014) y Morison, (2007), hay ciertos aspectos que pudieran caracterizar a un madurescente y diferenciarlo de los adolescentes, ya que este no debería sufrir las sensaciones de quién comienza la vida; el madurescente se enfrenta a la vida con toda su historia, vivencias y aprendizajes. Algunos aspectos serían:
  •  Tenemos conciencia plena de la finitud, el adolescente, justamente no.
  • Requerimos estar sanos para hacer cosas y lograr metas, por lo que el ámbito biológico es prioritario. Todo suma a estabilizar y mejorar la calidad de vida
  •  Somos altamente relacionadores. Los nuevos aprendizajes siempre se incorporan a nuestro “saber”, a través de hacerlos significativos, es decir que lleven relación directa con lo que ya sabemos
  •  Los madurescentes que antes exponíamos las verdades de otros en charlas, exposiciones o conferencias, ahora construimos nuestros propios aportes y nos convertimos en fuente de referencia. (o eso esperamos hacer)
  •  Deseamos reinventarnos y esperamos que lo que está por venir, sea lo mejor que nos haya pasado, pero sin sentir ansiedad por el futuro; y donde el presente es la razón de ser, viviendo. Tampoco vivimos anclados en el pasado, sino que usamos nuestra propia historia para poder interpretar el presente
  •  Somos mejores escuchas ahora; comprendemos que escuchar es quizá más importante que hablar. Al escuchar construimos con los otros nuevas historias, nuevas aventuras y nuevos mundos
  • Los madurescentes nos movemos en tres dimensiones en forma coordinada y libre, la lingüística y nuestros pensamientos, la corporal y la emocional. Se trata de vivir intensamente sin dejarse afectar por los pre-juicios
  •  Somos libres

¿Qué deben hacer las empresas con sus madurescentes?
  • Fomentar la creación de comunidades de práctica con madurescentes y aprendices para activar la transferencia de conocimiento tácito-tácito
  • Los pueden nombrar Mentores y servir de coaches
  • Pueden trabajar en forma social, preparando a los gerentes de primera línea, para llegar activos y con salud cuando les toque llegar a la edad adulta y tengan competencias para afrontarlo. (Ya estos no son baby-boomers)
  • Los pueden nombrar creadores e innovadores
  • Pueden ser manejadores de las relaciones externas y constructores de la reputación de las empresas
  • Se pueden ocupar de la justicia interna de las empresas y ser Ombudsman o juez de paz. (Defensor del trabajador)
  •  Pueden ser magníficos estrategas y así ayudar en la planificación y su contexto
  • Son muy humanistas, por lo que pueden incorporarse a los RRHH y a la gestión de calidad de vida de las empresas
  •  Las empresas pueden preparar, re educar y conducir a los madurescentes a que sigan estudiando y preparándose; siempre existe la posibilidad de los planes de año sabático y nombrarlos como estrategas o como gerentes eméritos.

Ya como madurescente, les puedo decir que es la mejor época de mi vida;( lo mejor es que en cada etapa haya podido decir lo mismo). Lo que está por venir está lleno de retos, ninguno me intimida. En esta etapa lo más importante es trascender y ello se logra en las relaciones con los que nos necesiten, en sembrar, en ayudar a otras personas a crecer, y dejar huella. Así somos los madurescentes, así hemos enfrentado al mundo. El cielo es el límite ahora.

Por último, Robert Morison (2006), citado por Rosillo (2014) dicen al respecto:

Los madurescentes tienen hambre de renovación. La empresa debería ofrecerles nuevos retos, ayudarle a adquirir nuevas competencias, cambiando sus tareas, exigiéndoles que desarrollen nuevas especialidades, cambiándoles de escenario, aprovechando sus extensos conocimientos sobre la organización, convirtiéndolos en mentores de otros empleados, ofreciéndoles formación, sin presuponer que los "maduros" no necesitan aprender... haciendo un llamamiento a sus intereses vitales más profundos que tendrán que ver con:El desarrollo del pensamiento conceptual.La orientación y la tutoría.La aplicación de la tecnología.El análisis cuantitativo.La producción creativa.La influencia a través del lenguaje y las ideas.

Bibliografía de consulta y referencias:
Rosillo, Laura (2014) El Blog de Laura Rosillo. Disponible en, file:///F:/madurescentes/Laura%20Rosillo%20%20LA%20REVOLUCION%20MADURESCENTE.htm    Recuperado el 18 de Marzo de 2014.
Morison, R; Erickson,T y Dychtwald K. (2006). “Managing Middlescence”. Harvard Business Review: Harvard. Disponible  en,


PD: la bella foto del post, somos los "Madurescentes" que estamos aprendiendo a ser coaches en Indelser. Sin permiso, he colocado la foto con Ninan Nehyda, Germán, Adriana y yo. En marzo 2014, desayunando de Miga´s