lunes, mayo 06, 2019

Moverse en círculos



Tal como somos, actuamos, y tal como actuamos, somos. Ese es un postulado de la ontología del lenguaje. Eso implica movimiento, que se logra a través del actuar. Ahora bien, puede ser cualquier actuar o puede ser un actuar deliberado, constante  y consciente que nos hace obtener los resultados esperados y así, el ser del que queremos llegar a ser. Es así como es el  ser, se puede cambiar a través de los movimientos voluntarios del “estar”. Ambos, ser y estar, han sido las parejas de la mirada ontológica desde el comienzo de la historia. Los antiguos lo planteaban como una realidad o una verdad metafísica, pero la verdad es que con esos elementos,  es que podemos construir nuevas entidades, formadas  con tesón, interés, esmero, estudio y aprendizaje. Se trata quizá de revolucionar, aunque parezca que llegar nuevamente al punto de partida asemeje que perdimos el tiempo. No es así, regresamos diferentes, regresamos reconocidos y mayormente, aceptados.

Para movernos y revolucionar, necesitamos herramientas. Desde la psicología positiva y sus nuevos postulados  para alcanzar el bienestar duradero, es que necesitemos las virtudes que han derivado en 24 fortalezas. En los test de búsqueda de nuestras fortalezas, las encontramos ordenadas de la de mayor uso a la de menor uso. Nos fijamos en las 24, y con ellas decimos como vamos a alcanzar la mejor versión de nosotros mismos, sin parar en observar mucho, en las virtudes capitales que nos constituyen, o en aquellas fortalezas que con menos frecuencia usamos. Pero, ¿qué tal si esas fortalezas, las alejadas de las más usadas, no las reconozcamos ni tengamos distinciones para nombrarlas o reconocerlas como personas?. Siendo así, ¿son objeto de poder ubicarse distinto en algún momento?

El interés del presente ensayo es solamente el evidenciar la falta de conocimientos que tenemos de nuestras 24 fortalezas de carácter, cuando mayormente distinguimos quizá solo aquellas que tienen que ver más con la resiliencia, el trascender en el perdón auténtico, o el desarrollo de la gratitud, que nos acerca a la auténtica felicidad. Mi propuesta se orienta a que ese movimiento que vamos a emprender, a esa revolución interna, a ese viaje, se consolide el aprendizaje de todas y cada una de nuestras fortalezas de carácter, ahora vistas como super poderes que nos permiten acometer algún trabajo, labor o proyecto específico.

Conocer el mundo de posibilidades de poderes de cambio, nos va a permitir al terminar la revolución, a tomar decisiones que serán acciones que van a modificar al ser, porque tal como actuamos, somos. Se trata de ser diseñadores de nosotros mismos, en forma deliberada y permanente. A veces, no se trata de resultados inmediatos; se trata de generar el hábito que nos conduce a la maestría en el uso del super poder. De allí, ya no seremos los mismos, aunque dejemos de usar un poder determinado, cuando las circunstancias, los anhelos, las añoranzas o las necesidades ya hayan cambiando y sintamos el deseo de ser distintos, al demandar cambios. Distintos, a veces no significa ser mejores, sino contar con nuevas herramientas que nos permitan atender las nuevas condiciones de vida.

El manejo de las emociones positivas también requiere del uso de ciertas fortalezas que quizá no se encuentren en nuestro repertorio. Eso es la maravilla de esto que nos pasa; no somos estáticos aunque nuestra personalidad original prevalezca, la cual en el entendido de la creación del habito, podamos trascenderla y ser personas distintas. Con el tiempo, con el amor y el uso, quizá  podamos ser las personas que anhelamos ser, aquellas que siendo parecidas, hayan crecido en el conocimiento de la potencialidad que nos da el uso de todas las fortalezas de carácter. Una forma de empezar, es conocer cada una de ellas y dedicarle un tiempo generoso a su uso y desarrollo. Somos súper héroes, la vida nos ha dado súper poderes, ahora depende en invocar a la que nos haga falta  en el maravilloso proceso del bienestar y al final, de ser feliz, auténticamente feliz.
Alberto

martes, abril 16, 2019

La búsqueda interna

He caminado por años en tu búsqueda, y no he podido alcanzarte.
Pareces que caminas más rápido que yo mismo y cuando siento que te alcanzo, das dos pasos adelante y te me vas.

Sin embargo, salir en tu búsqueda me ha hecho tener un sentido en la vida; he conocido lugares interesantes y por sobre todo, he conocido gente maravillosa. He descubierto que en el conocer a otros, me parezca que cambies y te alejes más rápido, por lo que tengo que hacerme cargo de mi viaje y salir en tu búsqueda otra vez. (Conocer y amar definitivamente te cambia)

Hoy ya sé que andar tras de ti es lo que me mueve en la vida, en conocer que el camino es maravilloso y  lleno de grandes experiencias. Veo tus huellas en la arena; y a veces veo que no caminas solo. No logro identificar quién te acompaña, pero lo puedo intuir, inclusive cuando solo veo una huella que no son las tuyas. Ahí me conmuevo y empiezo a llorar.

¿Y si corro? Ya lo he hecho pero tú también sabes correr. Hay algo en mi condición que te hacer ser distinto, al igual que yo lo hago; pero tú eres más rápido. A final, ¿de qué me serviría saber quién eres y como eres?, si en realidad no se qué haría con eso. A veces siento temor de poder alcanzarte. Buscarte si tiene sentido, encontrarte no. La vida tiene sentido cuando salgo en tu búsqueda; ahora sé que solo necesito saber en qué caminos anduviste, a quiénes conociste, que lugares maravillosos visitaste.  En el camino que anduviste, sobre tus huellas, puedo reconocer paisajes, rutas, senderos, atajos, viajes, barcos, montañas, personas, magia. Sé que estuviste allí y entonces te reconozco. Eres como la luz de las estrellas que observamos solo tiempo después. La luz de las estrellas me motiva, me alumbra, me guía. Por eso es que los marineros han navegado por años, usando las estrellas para seguir en la ruta.

¿De qué me serviría alcanzarte si aun no tengo las fortalezas ni la experiencia para vivir tu vida?  Para eso son las búsquedas y los caminos; para irnos preparando en la medida que caminamos tras tus huellas de navegante, de innovador, de creador de realidades. Gracias tú, por caminar y enseñarme el camino. La vida es eso; la búsqueda de un camino, unas huellas, y una esperanza.
(Ya lo dijo Arturo Uslar Pietri, “sigo los pasos del hombre que voy siendo”)

Alberto

Fuente de la imagen: pngimage.net
Tomado del blog de escribidores, donde también colaboro 

miércoles, enero 23, 2019

La Práctica cotidiana de la resiliencia


La Sociedad Venezolana de Psicología Positiva, SOVEPPOS, realizamos un libro colectivo acerca de la resiliencia y fue presentado en el V Congreso de PP+ en Caracas, Venezuela, en junio 2019

Los invitamos a descargar el libro y darnos sus comentarios, en:


martes, enero 22, 2019

Fortalezas de un influenciador social en las empresas


Las cosas han cambiado. Solo basta ver las señas para darse cuenta. Los consultores tenemos la necesidad de ver las señas, so pena de quedarnos desactualizados y hablar de temas y entornos que no son entendidos, o quizá suenen pasados de moda. Los consultores artesanos, aquellos que trabajamos junto a la gente, aportando nuestra experiencia, sumando a la de otros,  quizá tengamos mejores oportunidades, pues en la ayuda, ocurre la transferencia bidireccional; donde el consultor desde la humildad, siempre aprende de los demás.

Hoy en día, y quizá por algún tiempo, observamos a los influenciadores, aquellos que sin mayor despliegue tecnológico y sin soberbia, muestran lo que saben, con sus propias palabras y con la honestidad de quién lo hace porque lo quiere hacer. La gente los sigue, acompaña y aprenden juntos. Se reconoce la humildad, la cercanía, el desapego, la entrega, la confianza, y el afecto. Ahora hay doctores en física que hablan desde sus casas, sus cuartos, o desde los parques donde caminan; muestran donde comen y lo que comen, y se crean lazos fuertes entre el que genera contenido y el que lo consume. Es un tejido de red-laciones en el que se comparten momentos, conocimientos, y humanidad.

Este tema seguramente haya sido analizado y estudiado por los expertos, más profundamente y quizá ya hayan estudios superiores para formar a influenciadores, que en alguna proporción, llegan a vivir de los clientes que los llaman; aquellos que llegan a saturar con información sin contenido. En otra proporción, están los que influencian sin pedir nada.  Este escrito se trata de aquellos que siendo famosos, comparten su vida con sus seguidores formando vínculos entre ellos y sus redes. Desde la mirada compuesta entre la ontología del lenguaje y las fortalezas de carácter de la psicología positiva, es que trataré de interpretar lo que observo en la gente que sigo. Este análisis lo hago también, en función de comprender por qué lo hacen, su propósito final, o de vida, o conocer si esa competencia o fortaleza la podemos desarrollar los que ya entramos en la tercera edad, y sin que nuestros posibles seguidores sean exclusivos de esa edad e incluyan millennials y Zs. Todo esto, trasladable siempre a la gestión de personas en las empresas.

Pero, ¿cómo lograr adquirir las competencias necesarias para ser un buen comunicador sin importar la edad, y que el mensaje pueda llegar a todas las audiencias?

La siguiente descripción se basa en las fortalezas de carácter que hizo el Dr. Martin Seligman desde los postulados de la psicología positiva y en la observación de varios casos de influenciadores emblemáticos que han tenido o tienen significado en mi vida:

  • ·         Coach de plenitud de vida. España
  • ·         Dr. en Física. Youtuber. España
  • ·         Periodista. Venezuela
  • ·         Músico. Colombia
  • ·         Emprendedor. Venezolano-Francés


En todos los casos, se presenta la cercanía a la gente; cualquiera pudiera pensar que está a su alcance y de hecho, casi todos contestan las preguntas que les hacen; son genuinos y auténticos en lo que dicen y hacen, generalmente mantienen una causa que se alinea a un propósito de vida definido. Uno de ellos aclara que la comunicación es parte de su sentido de vida. Gustan de los animales y hacen causa en la protección de los necesitados; también hacen causa con las necesidades de la gente con problemas de salud.

Todos se muestran como personas normales, que salen a comer, se divierten, bailan, se ríen y descansan. En cierta forma su vida cotidiana se muestra como parte de su propio propósito de vida. Los influenciadores no ocultan lo que les pasa; lo muestran y muestran el proceso como enfrentarlo. También son generadores de contenido de diferentes formas, desde música hasta nociones de física cuántica. Manejan el humor como parte de una comunicación fluida que asemeja a una conversación con la audiencia. De hecho, transmiten en mayor cantidad en “vivo” y desde allí, saludan las preguntas, a los países y a las personas.

Estos facilitadores que sigo que son X,Y y Z, leen con frecuencia y comparten sus aprendizajes de cualquier tipo.  En los casos mencionados 3/5 han escrito libros, y comparten su contenido. La gente interpreta que no lo hacen para vendérselos, sino por el contrario, generan en la audiencia un deseo de poder contar con un ejemplar físico, firmado por ellos.

Las fortalezas de un influenciador serían más o menos:

·         Humildad. Prefiere escuchar a los demás y aprender de ellos. No trata de ser reconocido per se, sino que ello ocurre por reconocimiento. Sabe reconocer sus errores y trata de ser ejemplo de ello cuando se equivoca. Reconoce a su ego protector, lo recibe con humildad cuando aparece y habla desde lo que va construyendo, no desde todo lo que sabe

·         Humor. El humor sin dudas en la contraparte del amor. Amor y humor, dicen que es la clave para las red-laciones sociales. La fortaleza del humor les permite reírse de sí mismo, mantener la atención, y estar permanentemente en un estado de bienestar integral. El humor aparece en el conocimiento de sí mismo y es ejemplarizante para los seguidores. El humor como fortaleza permite que la audiencia se conecte con emociones positivas expansivas como la diversión y la alegría

·         Amabilidad. Se disfruta ayudando a otros y enseñando lo que sabe que piensa puede ser útil a los demás. La gente lo quiere por lo que es, no por el personaje que pudiera estar representando. Generalmente son originales en lo que dicen y hacen y se les reconoce como consistentes

·         Honestidad. Se vive de forma genuina y auténtica. No se pretende ser otra cosa de lo que se es. Reconoce sus sentimientos y actúa en consecuencia
·         Perseverancia. No desfallece, avanza. Es coherente en los otros aspectos de su vida. Continua a pesar de la adversidad; es resiliente

·         Gratitud. Se vive intensamente y en un acto de agradecimiento permanente. Sabe ser agradecido de las cosas que obtiene de la vida y desde allí construyen lo que entregan a otros. Los seres agradecidos son seres en expansión que logran metas e inspiran

Es interesante seguir las tendencias, ya que a veces cambian.  Sin embargo la importancia que adquieren los influenciadores en los grupos de interés, cada vez son más notorias. Puede ser que cada día, más personas se arriesguen a mostrarse en las redes tal cual son y desde allí construir un discurso y generar conocimiento y contenido. Por otra parte, es interesante aprender de esta nueva comunicación, para llevarla al entorno laboral. Un influenciador en las redes internas, puede servir de faro, modelo o paradigma en una empresa y tener una importancia fundamental en la difusión de valores corporativos, ya no solo por ser parte de lo que se hace, sino por convicción. En tales casos, pudiéramos decir que los valores se contagian, no solo se difunden, al igual lo hacen las emociones positivas .

Alberto