domingo, febrero 06, 2011

¿Es finita la fuente de inspiración? post#251

En estos días en que me desempeño como coordinador de una Cátedra gremial de la construcción, me he empeñado en hacer memoria acerca de aquellos tópicos que pudiesen tener relevancia e importancia para los nuevos graduandos.

Es una especie de “insight” donde paso a paso pretendo encontrar al escarbar en lo más recóndito de los recuerdos. Y ¿Dónde se guardan las lecciones aprendidas y las mejores prácticas?
Sin lugar a dudas, que si no lo hacemos en nuestra parte instrumental del cerebro, pronto habrán de convertirse en memorias que se colocan en lugares poco utilizados. En cualquier caso hice un ejercicio inteligente. A saber, de la coordinación del curso, tuve la oportunidad de tomar una clase entera. (La cátedra se compone del dictado de la experiencia de la Junta Directiva del gremio. Cada dia una nueva exposición). Al entrar como ponente, me hice la pregunta de cómo relacionar la experticia con las lecciones aprendidas. La charla la titulé “Las 10 historias que merecen ser contadas”. Además debía poder dar coherencia a todas las charlas y darle ilación a los postulados de la Gerencia de la Construcción.

Interesante es el método que usamos para estructurar en una presentación de hora y media, todo lo que merecería ser contado en 30 años de experiencia profesional. Se requieren muchas horas de preparación, que no es solo “contar un cuento” sino colocarlo en contexto, extraer los aprendizajes y poder presentarlo como una historia a ser considerada por cada quien, como un punto de atención, como para cuando les toque, tomar decisiones.

Lo interesante, es escarbar en los recuerdos e ir valorando todos aquellos interesantes para poder llegar a ser resumidos en solo 10. Y resulta que mientras más antiguos sean, más valor contextual pudiera llegar a tener. Pero no podía hacer una presentación de 30 años, en solo los primeros años de experiencia. ¿Y a que se debe esto? Bueno, creo en principio a que los primeros años son de aprendizaje por experticia, la transferencia de maestro a aprendices, la escritura de nuestra propia historia. Con el pasar de los años y con nuestra propia pluma, nos encontramos re escribiendo historias vividas, ya sin errores previos, sin embargo.

En la medida que maduramos profesionalmente, nos basamos en nuestras propias historias y ya no más en las transferidas de los maestros. (Nos comenzamos a convertir en maestros). Al culminar el postgrado, ya se puede estructurar el conocimiento y darle forma para comenzar a tener visiones de transferencia y ayudar a otros a escribir su propia hoja de ruta, tratando de que las equivocaciones sean menores y bajo un riesgo conocido y controlado.

La intensidad de las historias, como ya se dijo, son más intensas en los primeros siete años y van perdiendo “valor” relativo para ser contadas. Otra razón que se agrega a la observación, es el contexto de la audiencia: Son historias para personas que quieren escuchar historias de alguien igual pero treinta años antes. Y quizá la estrategia de la presentación fuese distinta si hubiera tenido que exponer 30 años de experiencia a estudiantes de postgrado o a una reunión de colegas en su congreso anual. Un poco de todo, como dicen las enseñanzas de la Gestión de proyectos del PMI, donde el gerente debe saber comunicarse principalmente y manejar las competencias fundamentales de la comunicación, sobre todo en el conocimiento previo de la audiencia, el conocimiento de la experiencia previa, el conocimiento cultural, la edad, el sexo y la condición social y económica.

Una de las más importantes habilidades y competencias de un gerente, sin dudas es la comunicación. Saber comunicarse con la audiencia, es poder previamente, estudiar a quien va dirigido el mensaje; (no se trata de tomar una vieja presentación de power point y volver a usarla), es dedicarle varias horas de preparación previa, de analizar las imágenes, los colores, la duración y la intensidad del mensaje a transmitir. Se trata de analizar los gestos que usaremos, la intensidad de voz, las pausas, el movimiento en escena, el uso del automático de las diapositivas; es el uso del silencio, de la coma y del punto y coma. El uso de la mirada, del interés.
Al final, se trata de respeto a la audiencia. Del saber transmitir que les importas y que tomaste parte de tu tiempo, para la preparación.

Es interesante ver cómo te transformas en maestro, para cuando puedes ya, construir una clase con tus propias historias y un poco menos, con aquellas que le dieron paso a tu crecimiento. Así son las cosas, gracias a Dios.

Nota final: el día de la presentación, se fue el sistema eléctrico. A veces dura poco, a veces dura más de una hora. Cuando se apagó todo, me callé. Dije que no se iban a dar cuenta la dedicación que le había dado a la presentación. Igual, seguí hablando y dibujando en la pizarra. A los cinco minutos regresó la luz y continué para llegar a término. Creo que ya nadie recuerda el evento fallido. Solo la presentación. Si quieres leer un poco más sobre la relatoría de mi taller, pincha acá.

lunes, enero 24, 2011

La primera vez. Post #250


Nunca he copiado de otro Blogger para "colgarlo en mi blog", por lo menos nùnca, sin hacer referencia. Siempre he tratado de generar contenido.
Sin embargo, siempre hay una primera vez. ¿Y por què se hace?

a. Porque esta es mi casa, y "soy blogger, soy libre"
b. Porque el autor, Manel Muntada, me dijo que "serìa un honor, si lo hago"
c. Porque el 28 de Enero se reunen los Consultores Artesanos de España, en Bilbao para hablar de honorarios artesanos
d. Porque he querido hacerles un reconocimiento a la reuniòn artesana, a la espera que coloquen "streaming" para poder oirlos.
e. Porque soy Consultor Artesano, creo en la inteligencia colectiva y en la creacion compartida.

He aquì un excelente post de mi amigo Manel Muntada de su Blog, "Cumclavis
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El Valor del Trabajo

"Si fuera fiel a la tradición marcada por mis antecesores afirmaría con la mirada puesta en el infinito que trabajo y, a lo largo de los años, he trabajado mucho… Pero si me ciño a tal y como yo lo veo y me dejo de nostalgias genealógicas, lo que me atrevo a decir es que he dedicado y le sigo dedicando muchísimo tiempo a mi trabajo.

Cualquiera que me conoce bien sabe que esta dedicación no me ha llevado a amasar ninguna fortuna y que voy tirando, como quien dice, con lo puesto, en este continuo dar y recibir en el que se ha convertido mi vida.
Yo me gano la vida como consultor. Con eso me refiero a que la consultoría no es para mí algo a lo que dedicarle parte de mi tiempo libre, un extra a otra entrada fija, no. El ejercicio de mi profesión supone el 100% de mis ingresos. Ingresos que utilizo, en gran medida, para seguir trabajando de la manera en que creo, gusta y me gusta hacerlo. A esta forma de oficiar algunos le llamamos Consultoría Artesana, una “manera de hacer” centrada en los rasgos particulares de cada cliente que requiere de mucha imaginación, de no poca dedicación y que vendría a ser el equivalente de la fórmula magistral en la farmacia antigua frente a la actual venta industrial de medicamentos, muy útil todo, sin lugar a dudas, pero aplicable a casuísticas distintas.

En mi caso, todo lo que percibo de mi vida gira centrípetamente entorno a mi trabajo, de la misma manera que mi trabajo genera, a la vez, un movimiento centrífugo salpicando mi manera de interpretar [por no decir “vivir”] mi vida. Contrariamente a lo que pueda suceder en otros casos, en el mío lo considero una gran suerte. Esto de trabajar con personas, en el desarrollo de sus equipos y, en consecuencia, de las organizaciones de las que son responsables, me permite tenerlo todo en un paquetito, confiriéndome una sensación de unicidad muy diferente a las disyuntivas y divisiones personales que veo a mi alrededor.

Además, de alguna manera le confiere un punto de eficiencia a todo lo que hago. Mis relaciones sociales, lo que leo, ya sea narrativa o ensayo, la música que toco o la que escucho, en suma, todo lo que hago estimula una reflexión que se ha vuelto continua y que repercute directamente en mi actuación profesional. De hecho, este blog es, entre otras cosas, un sistema de drenaje que me permite liberar ciertas reflexiones en forma de conclusiones [concluestiones, para ser más exacto…]

Sea como fuere, ofrecer un servicio digamos artesano [esto es, singular a cada caso, arriesgado, atento a los cambios del entorno, empático con la persona a la que se atiende, sensible a los avances conceptuales y tecnológicos] requiere al menos en mi caso, de una inversión de recursos distinta de la que realizaba cuando distribuía servicios de consultoría prêt-à-porter y que, de manera periódica y recurrente, me plantea una reflexión sobre el valor económico del trabajo que realizo, ya que supongo que a nadie se le escapa que un servidor trabaja principalmente para ganarse un cuartos que le permitan canjearlos para mantener sus constantes vitales y sociales en valores normales, descansar cuando más lo necesite y evolucionar en un modelo profesional que, como estoy comentando, requiere de una estimulación mental diversa y prácticamente continua.
Personalmente dispongo de una relación de precios heredada de mis tiempos de empresa y que vinculan la hora con la tipología de servicio o la característica de la tarea realizada [por ejemplo: la hora de formación, de asesoramiento o de trabajo de despacho, desplazarme, etc.].

Hasta el momento la he utilizado rigurosamente para realizar mis propuestas económicas, sospecho que obedeciendo a la posibilidad de justificar el precio de un servicio determinado si fuera el caso que se me requiriera para hacerlo. Esta manera de hacer ha convivido durante años junto a emociones como la irritabilidad que me ha producido en alguna ocasión el que alguien divida el coste total del servicio por el número de horas presenciales realizadas [obviando el diseño, la formalización, talla o experiencia del consultor] o la sensación de ruina vital que produce el sentirse como un taxímetro.

Actualmente estoy cambiando esta manera de proceder y dejar de hacer hojas de cálculo contabilizando horas y precios para pasar a establecer un valor fijo por proyectos o por sus componentes, ya que suelen estar, la mayoría de ellos, dentro de unos estándares de esfuerzo que la experiencia me permite incluirlos en una gama de clusters determinados. De este modo, aunque no se aleje de lo que he estado valorando hasta ahora, al menos me libro de esta sensación incómoda de pesar el valor del trabajo que realizo colocando solamente en el otro platillo algo tan insulso para un servicio artesano como el tiempo dedicado en realizarlo.

Personalmente discrepo del síndrome de Robin Hood a partir del cual alguien decide que el valor de un servicio determinado es más caro para quien puede pagar más, permitiéndole de este modo ofrecer servicio a alguien con menos posibilidades. No me siento en absoluto un justiciero iluminado con el don de la distribución social a partir del cual atribuirme la misión de hacer el bien pero con el dinero de otro. Desde mi punto de vista, el trabajo realizado tiene un valor independientemente de a quien se dirige y, de querer que un servicio sea accesible a alguien con pocos recursos económicos, lo asumo por mi cuenta y riesgo.

Pero, quizás la idea principal que quiero trasladar en este post es que, aunque mis ingresos dependan de ello, no todo mi trabajo lo hago por dinero. A lo largo del año llevo a cabo muchísimas horas de consultoría efectiva tan sólo por el interés que despierta para mí el proyecto, por el aprendizaje que puede suponer, porque la organización aunque lo necesita no puede realmente costearlo o, lo que suele ser más frecuente, por el compromiso y gratitud que me despierta un cliente al que respeto y por el que me siento respetado. Aunque a alguien le pueda parecer poco inteligente, es lo que me sale y es como creo que ha de ser…"

Tomado textual del blog de Manel, que dice que es Creative Commons

lunes, enero 17, 2011

Las Competencias del Gerente de Proyecto. Post#249

Los personajes o actores de las construcciones de obras civiles están formados mayormente por los Gerentes de Proyectos, (Project managers), los Gerentes de Construcción, (Construction managers), los Inspectores de obras y los Residentes (Representante de la Contratista). La interrelación entre ellos es fundamental para alcanzar los objetivos del proyecto, que seguramente han sido descritos, cuando el Promotor, con su equipo de desarrollo inmobiliario, decidió redactar el “Acta Constitutiva del Proyecto”. No debemos olvidar al Facility Manager que habra de operar el producto del proyecto por años. De las habilidades del FM ya hemos hablado en entregas anteriores.

Pero no es solo declarar los objetivos del proyecto, sus metas, su estructura de comunicación, o inclusive los riesgos asociados y sus planes de atacarlos, sino se requiere que los gerentes de proyectos y de construcción, aparte de hablar el mismo idioma, tengan habilidades y competencias similares y en sintonía con los tiempos y con los sistemas de información y comunicación. Las habilidades del Inspector de Obras es quizá el único que haya sido descrito por algún autor en nuestro país. Hace algunos años, Rafael T Ornes en su libro “Anotaciones Generales de Inspección de Obras” (1), editado por el Colegio de Ingenieros de Venezuela, indica que las “funciones” del inspector, deberán ser Técnicas, Administrativas e Informativas. Y así se podrían describir las habilidades de los Gerentes de proyectos o de Construcción. Por años, en el postgrado que manteníamos en la academia de Gerencia Integral de la Construcción, PAGC, (antes que decidieran cerrarlo en forma inconsulta e intempestiva), agregábamos las funciones asesoras, un poco del “know how” aplicado, tal como se requiere cuando se analizan las variables urbanas, se solicita un servicio eléctrico o de agua, o se asesora sobre un mejor método constructivo a implementar en campo.

He estado revisando el articulo de Hans Thamhain, (1991), “El desarrollo de las habilidades del Gerente de Proyectos”, (2) y plantea que las áreas primarias del desarrollo de competencias se deben centrar en 1. De liderazgo e intrapersonales, 2. Las técnicas y 3. Las administrativas. Las habilidades de información son agregadas en las habilidades administrativas, de liderazgo e inclusive en las técnicas, cuando se requieren hacer cualquier tipo de informes, En esta época de información y comunicación es lógico que cualquier ámbito se encuentre afectado por ello y sea una herramienta de todas las habilidades y no una en particular. Se agrega sin embargo, las habilidades de liderazgo y las interpersonales.

La nueva habilidad de liderazgo-interpersonal, para Gerentes de Proyectos o de Construcción, planteada por Thamhain (1991), desarrolla habilidades de dirección, resolución de problemas, la habilidad de gestionar el conocimiento a través de recolectar la data y procesarla, y por supuesto, la capacidad de conducir equipos interdisciplinarios, y orientados al logro de metas.

Algunas habilidades planteadas en el artículo son;
1. Habilidad de gerenciar ambientes de trabajo no estructurados formalmente
2. Claridad en la definición de objetivos
3. Comprensión de su puesto en la organización
4. Capacidad de motivar al equipo
5. Capaz de manejar conflictos
6. Comprensión de las necesidades del equipo
7. Trabajo creativo
8. Comunicación oral y escrita
9. Credibilidad y visibilidad en campo
10. Orientado a la acción.
11. Ayuda en la toma de decisiones en equipo

¿Pero, una vez definidas, como se logran desarrollar o adquirir tales habilidades?
Los autores del artículo realizaron una investigación, y luego de entrevistar a una cantidad de gerentes de proyectos, concluyeron que las habilidades gerenciales se adquieren por varias vías:
Aprendizaje de experiencia, 65%
Por observación, 20%
Por lecturas del tema, 8%
Asistiendo a seminarios, 4%
Estudiando, 1,5%
Otros, 1,5%

Lo interesante es que aprender de la experiencia y la observación, suma el 85%, más de las dos terceras partes y representa el manejo de la Gestión de Conocimiento y la transferencia de información de persona a persona, ya sea desde la visión del coach o del mentor, o desde la visión del asistente o aprendiz con su maestro.

Dentro de los métodos para desarrollar habilidades o competencias para la gerencia, en el caso de las de persona- persona, encontramos:
· Formación de grupos o equipos de trabajo (Transferencia directa)
· Transmisión directa en campo, por consultores externos o internos
· Rotación en las áreas de trabajo
· Talleres directos en la obra

Para concluir y para cerrar las ideas del artículo, se plantea la definición de las habilidades que se requieren en la gerencia de proyectos. Una vez definidas las áreas, se determinan las habilidades o competencias para cada una. Analizar el impacto de cada habilidad ayuda en la definición de prioridades. Una vez determinadas las competencias, se determinan los métodos por medio de los cuales, la organización lograra la transferencia y el cambio positivo de la conducta hacia el trabajo. No debemos olvidar que las llamadas “skills” para los de habla inglesa, (competencias), representan para nosotros el desarrollo de habilidades (actitudes), conocimientos, ética, y aptitudes para el trabajo.

Nota final: Que pensaran ahora las autoridades salientes, por el caso de haber cerrado el Programa Avanzado en Gerencia de la Construcción y cuya evolución natural, basada en las necesidades del país, se desarrollaba hacia la Gerencia de Construcción de Viviendas, (propuesta entregada), y hoy que ha sido decretado como necesidad y emergencia nacional, y que ya andamos por los 2.000.000 de unidades en déficit con un crecimiento vegetativo de 90.000 unidades al año.

Fuente Bibliografica del articulo:
(1) Ornes, Rafael T. (1971) Anotaciones Generales para Inspección de Obras. Colegio de Ingenieros de Venezuela: Fundacion Aguerrevere.
(2) Thamhain, H, (1991), Developing Project Management Skills. Massachusetts: Project Management Journal. Benley College. Number 3, Vol. XXII, pag. 39

sábado, enero 08, 2011

¿Cuándo cambiar de trabajo? Post·248

Uno de los paradigmas más grandes que he escuchado, es cuando me dijeron que estamos educando a profesionales para profesiones que aun no existen. Eso hace cuestionar la pertinencia de los contenidos curriculares, y sobre la utilidad práctica que puedan tener en las actuales generaciones, si no están orientados a sus necesidades futuras. En un pasado post, he discernido sobre la realidad de esta generación única, en que los más jóvenes enseñan a los mayores, un poco la noción inversa de los maestros y los aprendices.

Y era difícil de comprender estos cambios, pero en los últimos años y a raíz de las nuevas realidades digitales, nos damos cuenta que han aparecido realmente, nuevas profesiones,

a. Community manager, o aquel profesional que se ocupa de la opinión de la organización en las redes sociales, como facebook, Twitter, Youtube o Blogger.
b. Social media planner, una especie de gerente de relaciones públicas que se encarga de atender las necesidades y quejas ocurridas en las comunidades sociales
c. El experto en SEO,( Search Engine Optimization), que estudia la forma en que mejora la ubicación de la marca en los buscadores indexadores de información.
d. Así, se especializan las agencias de publicidad en mercadeo en la 2.0 y existen cuentas específicas para ello.

Y no debe ser cosa fácil anticiparse a lo que va a suceder, en materia de conocimiento, sobre todo si los cambios son tan rápidos. A penas hoy en mi pais, es que la academia reconoce a las redes sociales y vemos a las autoridades universitarias abrir sus perfiles en Facebook y abrir una tímida cuenta en Twitter; hoy cuando ya van más de 500 millones de usuarios en el mundo en FB y un tanto menor en Twitter, como 300. y fecha en que Wikipedia cumple 10 años. Cuando algunas universidades españolas, ofrecen postgrados en Community manager, en América la academia lo observa con recelo para ver como evoluciona el conocimiento.

En estas décadas; la pasada y la que está por venir, va a ser mucho más evidente el cambio de profesiones a lo largo de nuestras vidas. Cambiaremos de profesiones quizá, para adaptarnos a los nuevos retos, o ocupar nuevos cargos, o desempeñar nuevos roles o a ocupar nuevas profesiones. Todo depende de lo que seamos y hagamos en la forma de obtener ventajas competitivas y en la manera de “aprender a aprender”. Nos es tanto el conocimiento que adquirimos, sino en las capacidades y aptitudes para reconocer lo retos, enfrentarlos y ganarles.

Hay profesiones que trabajan con alto impacto ambiental, ya sea en construcción o hasta en la fabricación de fragancias. Todo depende de que el organismo, (uno), responda a los alergenos; si no es así, debemos buscar cambios para mejorar nuestra calidad de vida y seguir adelante. Lo importante es saber reconocer los signos y actuar en consecuencia.
La preparación no ocurre de una año a otro, a veces nos toma una década para completar la preparación. Por eso es importante “visualizar” el futuro y contestar una simple pregunta;

¿Qué vamos a estar haciendo en 5 años, en 10?.
Si valoramos lo que somos y a donde vamos, podremos responder esas preguntas; sin importar la edad que se tenga. (Sobre todo si Europa lucha por subir la edad de retiro a los 75 años, ya lo había dicho Drucker).

Termino con una historia relacionada, (yo también tengo las mías, en plural).
Una colega, experta en fragancias, tuvo que solicitar cambio, pues desarrolló alergias a las esencias luego de una larga trayectoria en su carrera de química. Se le ubicó pues,en la naciente gerencia de Responsabilidad Empresarial; todo un cambio importante.
La actitud hacia la sensibilidad social ayuda, la aptitud a la solución de problemas, también, estando por último, la adaptitud, como habilidad personal, para dejar atrás tantos años de trabajo, para visionar los nuevos retos del futuro, en algo nuevo, y desconocido.
Seguro que RSE, también es una profesión del presente y del futuro, que nos ubica dentro de la empresa posible, dentro de entornos de aprendizaje y solidaridad social.

Termino con una frase suya, cuando el abogado corporativo le encontró en el pasillo, una vez que ella se mudó de oficina del piso 1 al piso 2:

- “No te había visto en estos día, supe que te mudaste a las “alturas”.”

Responde,
- “Hay dos formas de ascender, y una de ellas es, por las escaleras”
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La foto es mi mesa de noche, tomada desde el Blakberry. Dicen que uno no debe tener tantos relojes detenidos cerca; solo uno y que funcione. Me doy cuenta ahora; pronto lo soluciono. La foto nos indica que el tiempo pasa, y uno es responsable de lo que hace con el. Si lo acumula, siempre es por medios que están deteriorados o simplemente no funcionan.

miércoles, diciembre 22, 2010

And the winners are...

Una de las expresiones mayores que tiene quizá la web 2.0, junto a Wikipedia, sea el trabajo que realiza la página slideshare.com
En ella pueden conseguir casi cualquier tópico en calquier idioma en pdf o en presentaciones de prower point, cuyos autores las "suben" para poder compartir la información, y hasta la forma de hacerlo.

Llama la atención que lo que uno pensaba, ya no es. El uso de plantillas, de letras, de esquemas, etc. Slideshare premia a las mejores presentaciones compartidas durante el 2010. La primera sobre el tabaquismo, la segunda, (muy recomendada) sobre la forma de hacer presentaciones que "no apesten" en powerpoint, y la tercera y sobresaliente, sobre la "Social media marketing" y su impacto. Igualmente, presentan por categorías los otros finalistas que vale la pena revisar. Acá les dejo el vínculo y les coloco las primeras tres.

1er premio
SMOKE - The Convenient Truth
View more presentations from Empowered Presentations, Honolulu, HI.



2do premio
YOU SUCK AT POWERPOINT!

View more presentations from @JESSEDEE.

3er premio



Los premios son buenos, así que espero participar para el 2011
Que lo disfruten,
Alberto

martes, diciembre 14, 2010

TRANSFERENCIA INVERSA (Post #245)

Transferencia inversa
Hace como veinte años atrás, habría de realizar una de las aventuras más interesantes en toda mi vida, sin lugar a dudas.

Trabajaba en una oficina de ingeniería y construcción, y pertenecía al departamento de arquitectura e inspección de obras. Éramos tres arquitectos, dos chicas y yo; ellas un poco más jóvenes que yo, con el entusiasmo de la vida nueva, de recién graduados.
Resulta que la menor de ellas estaba de novia de un hacendado del estado Monagas, lindero del rio Orinoco, uno de los más grandes del mundo; el tercer rio más caudaloso del mundo, luego del Amazonas, también en Suramérica y del Congo, en África, con un caudal de 33.000 m3 por segundo.

Por supuesto, invitó el caballero hacendado a su prometida a que realizara un campamento en el Delta, o desembocadura del río, en el mar Caribe, en uno de sus brazos. (Que luego supe se llamaría el Caño Mánamo. Palabra indígena) ,y que además había sido modificado por una suerte de diques que controlaban el flujo del agua, para hacer de alguna forma, utilizable las zonas anegadizas cerca de la capital del territorio Delta Amacuro, donde se encuentra precisamente el Delta del Orinoco. (Los detalles son otra historia)

-“Alberto, te invito una semana a un viaje por el Orinoco, en el Delta Amacuro”, me dijo una tarde.

Yo siempre he sido un tipo citadino, que no le gusta acampar en la playa por que no le gusta dormir con la sal en el cuerpo, que no duerme en cabañas porque no le gustan las arañas, ni los zancudos, ¿dormir en la selva?

-“¿Y no hay arañas monas, culebras Anaconda que se tragan a la gente de un bocado, y enfermedades?, -le pregunté.

La verdad es que no tuve muchos argumentos frente a los suyos, y en lo que me daba cuenta de lo arriesgado que sería el viaje, ya estaba montado en un avión, que nos llevaría a Maturín, la capital de Monagas.

La verdad que fueron dos viajes, uno más mágico que el otro, que sumarían dos semanas en la selva, pero para los efectos del post, contaré como si fuese uno.
De Maturín bajamos hacia el sur, buscando el río Tigre, afluente del Orinoco, por el caño Mánamo, luego de los diques. Supe, que algo pasaba, cuando nos bañamos en el rio en una de las primeras estaciones. Éramos entonces, tres parejas, seis personas y el guía o baqueano.

-“Caminen en el rio, moviendo los pies en la arena, no nos separemos de un grupo, si sienten pellizcos, no se rasquen, y si se cortan, salgan de inmediato, no se alejen al centro del río” (Menos mal que no pregunté por las recomendaciones, porque luego supe, que arrastrar los pies era para espantar a las “rayas”, un pez plano de agua dulce que se parece al de agua salada, porque tiene una pinza envenenada en la cola, que lo pellizcos podían ser “caribes” una especie de piraña, pero al parecer reaccionan con la sangre, y que estar en grupos, nos protegerían de los caimanes).

Menos mal que esto fue en el segundo viaje, en el primero hubiera muerto del miedo.
Al cabo de un día, luego de una aparatosa conexión entre un río y un caño, entre olas y remolinos y a las tres horas siguientes, llegamos a un asentamiento indígena “Warao”, llamado “Yabinoco”. (A los europeos que me lean les va a parecer interesante la vida en la selva)

Yabinoco vendría a ser nuestro asentamiento por esos días a los que nos alejaríamos ya a la salida al mar Caribe frente a la Isla de Trinidad, donde los mares se juntan, y crean una de las corrientes más furiosas del planeta, y llamada por Cristóbal Colón, el “Paso del Diablo”.

No hubo accidentes, ni tarántulas (arañas), ni culebras traga-gente, como la Anaconda de la película. No es que no hubiera, sino que coexistimos esos maravillosos días.
Este post no es de aventuras, sino de transferencia inversa, pero en el registro de la memoria para hacer una introducción, me ha venido a la mente esta historia significativa para lo que voy a narrar:

-“Si me preguntan qué fue lo mejor del viaje, quizá diría que los miedos superados, ya que un citadino puede vivir en la selva, quizá otro punto sería que no quería ir, y a los quince días no me quería regresar, o quizá la vida al aire libre, o bañarse en el caño negro y profundo. Pero no. Lo que más recuerdo es la magia de las mareas."

Las mareas, producidas por el día y la noche o por la luna, hace que la dirección de las aguas cambie. Y descubría que no era solo en el Mánamo sino en todo el Delta. Un día que fuimos a “Pedernales” un pueblo que no tiene carros, solo calles, llegamos en la lancha y paramos en el muelle, en la mañana. En la tarde, ya estaba encallada la lancha en la arena, varios metros hacia abajo, y tuvimos problemas para regresar. (quedamos a la deriva por horas frente al paso del Diablo, y nos llegó la noche, pero eso amerita otra historia)

Hubo días que nos quedamos en el asentamiento, solo a compartir y aprender. Me paraba muy temprano y veía el agua fluir en un sentido. Al tiempo, se detenía y comenzaba a fluir en forma inversa, y hacía que los niveles del agua aumentaran considerablemente. Las mareas marcaban toda la vida de los indígenas, su transporte, el comercio, los juegos. La verdad, es que recuerdo mucho, que luego de muchas horas de fluir, se detenía y se regresaba. Algo como la transferencia de una fuente agua a otra, pero al revés.(Como poner la misma película pero en reversa)

Esta historia inmensa en aprendizaje para mi, pudiera ser objeto de un cuento o un ensayo aparte, pero solo por ahora, es la introducción a la noción de “transferencia inversa”, pero esta vez de conocimiento y no de fluidos.

Resulta que según lo leído, ha habido tres grandes revoluciones en el mundo, aparte de aquellas relacionadas al conocimiento. La revolución agrícola, la revolución industrial y la revolución de la información y la comunicación. Agregaría los grandes cambios que tuvo en conocimiento, la invención de la escritura, el primer libro chino, la invención de la imprenta de Gutenberg y la invención de Internet por los años 87. Pienso que en todos los casos existían maestros y aprendices.

No creo que el fenómeno que observo como docente se haya repetido en algún tiempo anterior o en alguna época, o en alguna otra revolución. En transferencia de conocimiento siempre se ha escrito, que ocurre de maestros a aprendices. Siempre un aprendiz se colocaba a trabajar con un maestro para aprender las artes y el “oficio”. Transferencia tácita-tácita, como cuando el padre enseña a nadar al hijo, o a montar bicicleta.

Con la aparición de Internet por los 87-90, se creó una generación de tecnólogos natos de la información y la comunicación, que a diferencia de sus padres, aprendieron al manejo temprano de ordenadores, sistemas operativos, medios de comunicación y de la información disponible, a través de las redes y más tarde, a través de las redes sociales. Esta generación tiene ahora como máximo, entre 23 y 30 años. Son los estudiantes de las universidades o jóvenes profesionales que crecieron en las tecnologías de información, a diferencia de sus padres y maestros, que no.
Es por eso que los han llamado “Nativos Digitales” y a nosotros, si tuvimos la capacidad de aprender, los “Inmigrantes digitales”. Hay casos, que no quisieron evolucionar y aprender, o no tuvieron la oportunidad de hacerlo; ellos son los “analfabetas digitales”.

Lo paradójico es que los inmigrantes y analfabetas digitales le imparten clases a los nativos. En algunos casos, como hablando un segundo idioma y distanciándolos de la realidad tecnológica.

Esto solo pasará en esta generación, nunca antes en la historia del mundo y quién sabe si nunca después. Es la generación de transición. La siguiente, dentro de veinte años, serán los nativos digitales adiestrando a mas nativos digitales; los inmigrantes estaremos de retirada, o escribiendo nuestras experiencias en este extraño ciclo.

En esta generación de transferencia inversa, he visto entonces a los nativos de 23 años dándoles cátedra de tecnología a los inmigrantes. Pues existe algo que por mucho que aprendamos, en que no podremos superar a los nativos; y es que no nacimos en la era de internet. Porque en estos 23 años de revolución tecnológica, he visto como el fluir del conocimiento tecnológico se detuvo, para fluir en dirección inversa y mientras dure esta generación. Porque a nivel de conocimiento, sin dudas, es la época de la transferencia inversa de las tecnologías de información y comunicación. Algo como en las mareas del Delta; el conocimiento que fluye de nativos a inmigrantes, en sentido inverso.

Algunas fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/R%C3%ADo_Orinoco
Fuentes de las fotos:
http://members.fortunecity.es/cormotur/Galeria/Fotos_Uracoa.htm
http://cid-5b42cd07efe640ea.skydrive.live.com/browse.aspx/.res/5B42CD07EFE640EA!962?ct=photos

lunes, noviembre 29, 2010

¿Eres un "fuera de serie"? post 244

Estoy terminando de leer, a quien sin dudas habrá de ser uno de mis autores favoritos en esta temporada. Se trata de Malcom Gladwell, un periodista británico que vive en Canadá y de quien ya había leido años atrás, “The Tipping Point”, (estoy re-leyendolo) y acabo de culminar el libro, “The outliers” y que fue traducido al español, como “Los fuera de serie”, que son aquellos puntos que se alejan de la tendencia central, cuando hablamos de estadística. Imaginemos solo, una recta entre sus ejes cartesianos y una nube de puntos alrededor de ella. Sin embargo, observamos pocos puntos fuera de la tendencia central; esos son los “outliers”

Lei la primera parte del libro en inglés ya que acababa de salir en los Estados Unidos y terminé de leerlo ahora en el reposo obligatorio, en español. Los “Fuera de serie” se trata de aquellos personajes y sus factores ambientales, aquellos que hicieron camino, aquellos que fueron capaces de hacer la diferencia.

Con una exhaustiva descripción metódica y cietífica se adentra caso a caso a analizar, el medio ambiente, las condiciones socio políticas y las características de los personajes que habrían de salirse de la media. A través de la lectura uno se asombra que en retrospectiva, se pueda visualizar todos aquellos elementos, que en un caso dado, pueda alterar el curso de las cosas y favorecer a que algunos elementos de la serie, puedan “salirse” del promedio y hacer cosas distintas. Así, a uno le queda el conocimiento, de porque han sucedido ciertas cosas, basados siempre en hechos cientíticos.

El hecho es, que Gladwell luego de haber construido su historia a lo largo del libro, de establecer parámetros, fechas, hechos, sucesos y acontecimientos, logra re-construir todo lo explicado, para que en una sola página, nos de una visión holística novedosa y esperanzadora. Un poco de “mira que bien lo que pasó, pero imagínate si esto hubiera sido de esta manera y hubiera sucedido esto otro..”

Sin duda, un cierre magistral en una página del penúltimo capítulo. A lo largo de la lectura, uno siempre piensa en que los outliers, eran simples “escogidos” por eventos o acontecimientos, cuadrados con la historia. Al final, nos damos cuenta de que aprender de lo que ha pasado, nos da una fuerza inmensa para lograr hacer cambios en el futuro. Analizar el pasado, como lo hizo Gladwell, nos hace sentir que aprendemos de los sucesos del pasado y nos da fuerzas para adentrarnos en el futuro, con visión renovada. Solo por la página del peníltimo capítulo, vale la pena leer el libro.

Ser un “outlier” o fuera de serie, te convierte en seres distintos que tuvieron una oportunidad distinta, con un medio ambiente distinto igualmente. De la lectura del libro, se desprende a mi entender al menos dos cosas:
a. Que se puede aprender del pasado para recrear el futuro
b. Que se puede simular los ambientes apropiados para el aprendizaje y la creatividad
c. Que todos pudiéramos llegar a tener las mismas oportunidades.
Ojalá,
Alberto

http://es.wikipedia.org/wiki/Malcolm_Gladwell

lunes, noviembre 22, 2010

perdonen la ausencia

Efectívamente se alinearon los planetas y he tenido problemas importantes de salud. Espero seguir reflexionando sobre la vida en breve.,
Alberto

sábado, octubre 30, 2010

Las tres edades del hombre (post # 243)

Cuando era pequeño, mi madre decía que era muy serio para la edad, que me parecía a un viejo llamado “Don Fulgencio”, de quién luego me enteré era el personaje de un comics argentino allá por 1938. No es de mi época, pero seguro mi madre si leyó sus historietas y sabía que la característica principal de él, era que “no había tenido infancia.” Claro, y ¿cómo la iba a haber tenido yo, (la infancia), con tal mote desde pequeño?

Don Fulgencio, creció entonces y en su adolescencia trató de recobrar un poco de lo perdido y practicó música, artes, teatro y otras actividades. Para entonces, no era un niño sin infancia, sino un irreverente, adolescente.
Ya atrás la adolescencia, a las amistades más viejas que tenemos, se agregaron otras más jóvenes, con amistades creadas en la docencia, en la academia, en la tutoría. Un poco para sentirse más joven y actualizado y no perder la capacidad que tiene el lenguaje de cambiar de generación en generación. Para entonces, los que tratamos de ver hacia atrás, somos unos “viejos verdes” o lo que es lo mismo, un adulto que no quiere madurar. (Mi hermano llama “chautos” a los cambures verdes que no maduran y nadie los quiere, pero esa palabra no aparece en el diccionario). Toda la vida en un contrasentido, donde nunca terminamos de ubicarnos.

La siguiente reflexión no pretende ser académica, ni estructurada sino una simple reflexión de vida. Porque parece que las edades del hombre no sean ni más ni menos, que tres. Así pues, la edad cronológica, la edad biológica y la edad mental. Y son tres porque no son iguales y están asociadas además a espectros distintos.

La edad cronológica, es aquella que indica nuestro pasaporte, cédula o documento legal. Está asociada a la fecha de nacimiento y a la edad que realmente tenemos.
La edad biológica es la que aparentamos tener, cuando biológicamente aparentamos la edad cronológica o no la aparentamos. En la segunda opción, podemos aparentar más edad o menos edad, lo que pudiera estar relacionado a la vida que llevamos durante el transcurso de la vida misma. Cuando los excesos, las pasiones y la mala comida fueron lugares comunes en la juventud, es muy probable que la naturaleza se lo cobre en la madurez, y la edad biológica supere a la cronológica. Cuando al contrario, se vivió con criterios de escasez, es probable que aparentemos un poco menos edad de la que tenemos.

Por último, la tercera edad es la actitudinal, la mental. Está muy asociada a la edad que deseamos tener, en contraposición a la cronológica y mucho más, a la biológica. Siempre he pensado que la actitud correcta en la edad correcta, es lo correcto, aunque la edad actitudinal se encuentre a diez años menos de distancia. No solo es sentirse joven, sino aparentarlo y representarlo.

Con el paso del tiempo, la edad biológica se va moviendo en lo que la cronológica hace lo mismo; en algunos casos, la actitudinal se queda congelada en el tiempo. Con el pasar de los años, algunos entendemos, que en esta etapa del viaje ya se debe andar “ligerito” de posesiones materiales, y de pertenencias. El equipaje de cosas, se va cambiando por el de experiencias. Las pertenencias se disminuyen a lo esencial y a lo necesario. Como bien diría mi amigo Manel de @cumclavis, “ya con solo algunos libros y algunas cosas, es suficiente”, lectura que marcaría gravemente parte de mi existencia actual.

Y la verdad es, que a medida que las tres edades se van movilizando, las actitudes o visión de vida van cambiando; se trata de aligerar el equipaje a lo menos, así como cuando El Principito de Antoine de Saint Exupéry, decide regresar a su planeta y sabe que el viaje es largo y el cuerpo muy pesado..
Probablemente y en el mejor de los casos, la biológica vaya adelante, seguido por la cronológica y por último, la actitudinal. Inexorablemente, algún día habrán de solaparse, así como cuando los planetas se alinean en el firmamento, y debamos realizar el último viaje mágico. Por los momentos, no pretendo a que este fenómeno suceda.

Cuando niño vi un comics, que me imagino era de Meteoro, el joven que manejaba el Match 5 en la Fórmula Uno que era el héroe de todos, en esa época.
Un día, una niña enferma sabía que iba a morir al ver el sol subir al amanecer. Meteoro, montó a la niña en un avión y voló con el sol por horas, de manera que el sol nunca llegara a despuntar. Y así fue, y la niña se mejoró y curó.
Porque la vida debe ser una amanecer permanente, pleno de experiencias y juventud eterna. Las preocupaciones se deben cambiar por ocupaciones, las dolencias por el ejercicio, el apuro y el stress, por una sonrisa amable y una esperanza. El último sueño siempre es muy largo, por lo que no vale la pena perder ni un minuto acá. El equipaje pesado es para los más jóvenes, quienes le darán sus maletas a sus hijos, en lo que vayan creciendo y madurando.

Es extraño todo esto que relato y reflexiono. Quizá se trate que voy a dejar de fumar.

Imagen tomada de:
http://www.todohistorietas.com.ar/otrospersonajes.htm#DF