
Casi sin pensar le acoté que además era un buen ejercicio para la autoestima..!!
-¿Cómo es eso?, preguntó.
-Si claro, contesté, -a veces uno anda por el mundo como derrotado. Baja los hombros, saca la barriga y baja la vista. En algunas ocasiones que ando así, entro en la panadería a tomarme un café y nadie se da cuenta. Pido un café y la joven no me hace caso… En cambio cuando amanecemos fortalecidos y positivos, caminamos erguidos, con los hombros hacia atrás y los músculos en tensión y la vista en alto, entonces, es como si creara un halo de energía y se te abren todas las puertas”
Entonces me explicó que él es profesor de una técnica que viene de 1940 llamada como su autor, “Pilates”. Es extraño ya que parece estiramiento pero no lo es, porque se trabaja con contracciones básicamente que hacen que se tonifiquen todos los músculos. La gente que practica Pilates camina erguida con la vista en alto.
Luego de la plática llegué a la casa y busqué en mi biblioteca un pequeño libro llamado “El lenguaje del Cuerpo” escrito por Julius Fast, (Kaidós, Barcelona 1980), y recordé todo el tema de la actitud frente a los hechos, las acciones y la vida. Tiempo después, todo este tema sería reforzado por el llamado PNL, o Programación Neurolingüística. Se incorpora así, todo el conocimiento del cerebro triuno del hombre que pasa por el cerebro reptil, el cerebro límbico y el cerebro neo cortical.
El cerebro reptil aloja el sentido de supervivencia, en el límbico se aloja las emociones y sentimientos y en el neo cortical, la inteligencia. Este último se encuentra dividido en dos hemisferios; el izquierdo el matemático (Einstein) y el derecho el innovador y creativo, (Picasso). De esto se deriva posteriormente, las teorías novedosas de la inteligencia emocional.
Lo que quiero decir, es que cualquier consultor debería manejar estos tres conceptos, al igual que un gerente de RRHH y más aún, una persona que vaya a acudir a buscar empleo.
Si alguien sale a buscar trabajo, se sienta en la entrevista, cruza los brazos, no hace conexión visual, no modula la voz y está rígido, tiene mucho que perder. El entrevistador espera a una persona dueña de sí misma, desenvuelta, sincera, aunque no sea muy preparada. El manejo de las emociones son fundamentales tanto en la entrevista como en el cargo; el equilibrio de los dos hemisferios, es tan antiguo como el hombre mismo. Ya los griegos decían que el clima dependía de los dos opuestos, Baco, Dios del vino y Apolinio, Dios de la razón.
Evidencias de lo antes expuesto, y tema inagotable de futuros posts, es lo que sentimos cuando entramos en un ascensor lleno de gente; todo el mundo ve la luz del nivel, o cuando un padre regaña a un hijo, que este cruza los brazos, baja la vista y pone "boca de trompa", o cuando estamos en medio de una discusión acalorada, que cruzamos los brazos, o cuando nos hacen una pregunta y direccionamos la vista hacia el cielo, como queriendo encontrar la respuesta. (Dice el PNL que se miramos hacia la derecha nuestra, vamos a decir una mentira)
Es por eso amigo lector, que tanto la respiración como la actitud corporal, son fundamentales en una entrevista de trabajo. Antes de entrar, respire profundamente varias veces y relájese; “ancle” sus pies en el suelo, suba la barbilla, saque los hombros, meta la barriga y levante la vista… y gánese al entrevistador.
Alberto