viernes, marzo 24, 2006

Paradigmas

Según Barker, y cito textualmente, un Paradigma es "un conjunto de reglas que define límites y explica como comportarse dentro de esos límites para obtener el éxito". Bajo esa premisa, nuestras vidas enteras giran alrededor de paradigmas. Lo difícil es darse cuenta de cuales de ellos debemos cambiar para alcanzar el éxito en los proyectos que acometamos. En el sector construcción/inmobiliario, existen paradigmas que en estos momentos nos parecen imposibles de modificar. Por ejemplo, construir eficientemente edificios altos sin grúas; prescindir del cemento o construir desarrollos modernos en la selva amazónica. Son paradigmas, regidos bajo un conjunto de reglas que hoy nos lucen tan evidentes que las damos por sentado, pero quizás mañana no lo sean. Son los visionarios los que tienen la capacidad para avizorar estos cambios y darles forma, y también lo son quienes aceptan tomar estos retos planteados y asumir los riesgos, lo cual nos leva a una pregunta ¿Los más osados son aquellos que finalmente triunfan, que rompen paradigmas para crear otros nuevos? La respuesta pareciera más que evidente. Por otra parte, sin embargo, hay unos valores que son inamovibles en nuestras vidas, como el amor hacia nuestra pareja, los hijos, nuestros padres o nuestra tierra. La creencia en Dios, quienquiera que sea el Dios de cada quien, es también un paradigma. ¿Se pueden modificar éstos? ¿Es posible que la visión de vida que tenemos, los valores más íntimos que nos son inherentes como seres humanos o nos fueron inculcados pueden ser modificados? Les dejo esa pregunta y espero sus comentarios. Saludos a todos.
Leopoldo J

4 comentarios:

Maria Alejandra dijo...

Continuando con el comentario de Leopoldo, considero que por mas que los paradigmas sean un conjunto de reglas en donde la mayoría de las veces es muy dificil salirse de ellas, creo que se podra romper con esos paradigmas siempre y cuando lo queramos. Si quisieramos modificar todos aquellos valores inculcados desde la infancia en cada uno de nosotros, de seguro lo podríamos hacer. Por mas que nuestro días giren alrededor de paradigmas, el hecho de querer cambiar cualquiera de nuestras visiones o el querer trasnformarnos para "alguien" haría que rompieramos con ellos. El amor lo puede todo.

Considero que esto no nos hace mejor o peor, es decir, el hecho de poder romper con aquellos paradigmas que nos mantienen atados o limitados no significa que no hemos alcanzado la meta, o que no hemos triunfado. Todo tiene su momento, y si no rompemos con esos paradigmas es porque realmente no nos conviene o porque definitivamente sabemos que por el camino que vamos alcanzaremos nuestras metas.
Nunca es tarde para romper paradigmas. No dejemos que la cotidianidad y la costumbre nos convierta en personas monotonas y aburridas. Dejemos que la vida juege un poco con nosotros y demosno la oportunidad de cambiar aquello que nos parece imposible.
Maria A. Alamo

Hermann Stratthaus dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Hermann Stratthaus dijo...

Comentando la idea de Leopoldo nos atrevemos a confirmar que los paradigmas están presentes en todos los aspectos de nuestras vidas. Podemos ser exitosos desenvolviéndonos dentro de paradigmas existentes, solo siguiendo las reglas o imitando otros procedimientos fructíferos pero pensamos que esa no debe ser siempre la filosofía de vida a seguir. Siempre debemos pensar en cambiar algún paradigma aunque finalmente no podamos ya que solo ese pensamiento nos ayuda a vencer obstáculos con más decisión y visión de futuro, confirmando que las dificultades son razones para continuar.
Compartimos la opinión de que a la hora de romper paradigmas influyen factores como el entorno económico, político, social de una determinada época así como las necesidades de una comunidad o nación pero siempre es posible lograrlo, solo se necesita estar en el lugar y momentos indicados así como un poco de suerte y talento. Por ejemplo si observamos el caso de Amazon que comercializaba libros y ahora vende lo que sea, HP quienes comenzaron en el estacionamiento de una casa entre otros, vemos evidenciado como se rompieron paradigmas que muy bien nos pudieran servir como modelo. En el mundo inmobiliario vale la pena mencionar el caso de Robert Kiyosaki quien escribió Padre Rico Padre Pobre y sus secuelas y cuyo caso comentamos en clase. El primer paradigma que desafió Kiyosaki en nuestra opinión estuvo dentro de su misma familia. El no siguió los pasos de su padre (“padre Pobre (empleado del sistema educativo)”) sino que desde temprana edad asimiló los consejos y enseñanzas del papa de un amigo (“Padre Rico (inversionista inmobiliario)”). Kiyosaki aunque en sus comienzos fracasó en varios negocios propios tenía los conocimientos y la convicción de que tendría éxito en este campo y así fue. Dictó clases y asesorías a cerca del negocio inmobiliario siendo éste su primer negocio exitoso. Ahora se maneja en el ámbito capitalista manejando infinidad de inversiones inmobiliarias. A nuestro entender el principal paradigma que rompió Kiyosaki fue el decir que sí se puede y no solo quedarse ahí sino arriesgarse de verdad asumiendo todas las consecuencias. Él afirma que hay que llegar al punto en que nuestros ingresos pasivos provenientes de nuestros activos sean mayores a nuestros egresos. “No trabajes tu por el dinero, deja que el dinero trabaje por ti”, es una de sus famosas frases.
Ahora bien, con respecto a la pregunta de Leopoldo pensamos que estos paradigmas inherentes a la familia, los valores y Dios pueden ser modificados pero surge la pregunta de si deben ser transformados. Creemos que no, por supuesto siempre hablando de valores positivos y provechosos para la familia y las relaciones humanas. Los valores y creencias que siempre hemos cultivado, generación tras generación, pensamos hay que conservarlos ya que ellos han sido la esencia de nuestras familias, su identidad. En la sociedad en la que vivimos, en donde las raíces y la cultura son muy importantes, debemos conservar estos valores. Ahora, hay que analizar si en un futuro la búsqueda de nuevos paradigmas implica modificar estos valores y creencias. Entonces la pregunta que dejamos a la espera de sus comentarios sería qué paradigmas que queramos romper o cambiar implican modificar nuestros valores o si más bien estos siempre prevalecen.

Saludos cordiales,

María Fernando Cavero
Arturo Morales
José A. Sanchis
Hermann Stratthaus
Germán Torrealba

Carlos dijo...

Hablando de paradigmas podríamos decir de manera quizás un poco informal y relajada, pero que no deja de ser acertada que los paradigmas están presentes en todos los ámbitos de nuestra vida. Llegaremos a ser prósperos o exitosos por catalogarnos de alguna manera desarrollándonos en la compleja solución de un paradigma, siempre y cuando respetemos sus reglas o simplemente copiando estrategias comprobadamente acertadas de paradigmas parecidos ya resueltos, auque yo particularmente y me atrevo decir que prácticamente todos estamos de acuerdo en que esta no es la mejor manera de romper paradigmas y mucho menos tomar esta practica como una filosofía de vida. La idea es de innovar, cambiar, modificar y pensar estructuradamente, de forma ordenada y programada sobre el paradigma para encontrar la manera a vencerlo satisfactoriamente siempre viendo hacia el futuro.
Pienso que la formula mágica es estar en el sitio exacto, en el momento perfecto, con la solución adecuada y que todo esto se nos puede traducir en una sola cosa, EL ÉXITO…
Comparto la opinión de que esto no es así de sencillo y que no siempre o mejor dicho casi nunca esta formula mágica se presenta tan perfecta y por eso es que para romper con un paradigma hay que siempre saber por donde atacarlo, lo que se traduce en estudiarlo, planificarlo y resolverlo, cosa que nos puede demorar desde tan solo un minuto hasta quizás un siglo entero.
Arq. Carlos Vicente Vázquez.