lunes, abril 23, 2018

13 años de facilitymanager


No es casualidad que cada 23 de abril, me acuerde del aniversario del blog. Hoy es el día del libro, día de Sant Jordi, o San Jorge, quién mató a un dragón por una princesa, y que de su vientre moribundo, brotó una rosa roja.  Hoy en la Madre Patria, España, en muchos sitios, los hombres les regalan rosas rojas a las damas quienes a su vez, le regalan libros.
Trece años no es poca cosa, uno suele vivir momentos intensos, de cambios, de búsqueda y de encuentros con otros o con uno mismo. En este último año, básicamente lo que hemos hecho, es tratar de adaptarnos a una situación muy cambiante que vive el país, marcada por la alta escasez, la hiper inflación y la inseguridad. 
El año pasado en ese tiempo ya habían comenzado las protestas de calle, más o menos 160 días y 160 fallecidos.  En este panorama y habiendo estudiado para coach, no nos queda más, sino trabajar en contra de la desesperanza que aparece en otros y en uno mismo. Se debe buscar forma de activar la conciencia positiva, en la búsqueda del bienestar físico, psicológico y social. También nos toca hacer planes de acompañamiento a personas que por alguna de las causas, se ven afectadas por la tristeza, la rabia o el dolor. Hemos tenido que entender que el problema es muy complejo y que la necesidad de acompañar a otros en el trance, es una responsabilidad de cada quién y de todos en conjunto.

Hemos tenido que buscar respuestas en el perdón, en la perseverancia y en el amor. Encontrar las causas que nos condujeron hasta el punto en que estamos, es parte de la solución, pero se requiere pensar que debemos hacer las cosas distintas, para lograr soluciones diferentes, y eso no se vislumbra aun. Entre tanto dolor, los que nos quedamos, hemos visto una avalancha humana que se ha ido del país, lo que hemos llamado a lo interno como la “diáspora”. Nuestros vecinos ya no están, los médicos con nuestras historias de vida se han ido, los vecinos, compañeros y sin duda, algún familiar cercano. De repente despertamos un día, con un sentimiento parecido al que se va, como de ausencia, de no pertenencia, ya que casi no conocemos a los que van quedando.

En estas condiciones tenemos que hacer nuestra mejor parte, en hacer las cosas desde el corazón, y en función de un algo “posible”, y en función de las necesidades de los demás, que en algunos casos, superan las nuestras. Hemos aprendido a tejer redes de protección, de información y de alerta. Cada vez más, estamos conectados, y en muchas ocasiones, en la generación o preservación del bienestar. El tiempo de cada quién se ha vuelto necesario e importante, pues es clave para la estabilidad, el crecimiento personal, la trascendencia y en el conseguir un propósito de vida. Esto nos toca vivir y acá seguimos, en la búsqueda de soluciones posibles, o al menos, en hacer nuestro mejor papel como parte de una sociedad que sufre y que quiere un futuro mejor. Un poco de “facilitymanager” quien trata desde lo artesano, que las cosas humanas y positivas, sucedan.

Alberto

Nota: imagen tomada de dreamstime.com 

3 comentarios:

Francisco J. Castro L. dijo...

Todas las cosas que suceden en la vida tienen siempre dos perspectivas, una positiva y otro negativa, y solo depende de uno elegir cual quieres que guié tu vida. Como menciono trece años no es poca cosa para la vida de uno, pero para la historia de una nación y del mundo es como un abrir y cerrar de ojos, al igual que los años que llevamos en esto, pero esto no es para siempre, es solo parte de un proceso que nos toco vivir, y por ende, por el que tenemos que luchar si queremos un cambio, como cualquier problema que se presenta. Como toda lucha en la vida, no es fácil, se necesita de mucho trabajo, compromiso y sobretodo personas con ideas dispuestas a ayudar, ningún problema se soluciona solo, y siempre hay pérdidas, no se puede tener todo en la vida. Lo importante como usted dice es nunca perder la esperanza, trabajar y hacer todo lo posible por lograr los objetivos, con la mejor mentalidad posible para inspirar a otros a seguir adelante. Hay mucho por hacer.

Raquel Sandoval dijo...

Totalmente de acuerdo con usted, profesor, los que quedamos tenemos que dar lo mejor de nosotros para sacar este país adelante y tratar de ser mas unidos con las demás personas que todavía quedan. Porque muy cierto es que los que se van poco a poco van haciendo que uno tenga un sentimiento de que no está en el país en el que solía estar, no te da ese sentimiento de pertenencia, como usted mismo menciona. Particularmente pienso que no es malo sentirse mal con respecto a la situación, es mas, es completamente justificable dadas las circunstancias; pero igual o más importante es mantenernos positivos para trasmitir ese sentimiento a los demás e ir tejiendo redes de positivismo de que no hay mal que dure mil años y que eventualmente podremos retornar a la Venezuela que solía ser e incluso hacerla mucho mejor que lo que era antes.

Dayana De Freitas dijo...

Leer textos como el que usted ha dejado plasmado en este blog son los que diariamente todos los Venezolanos deberíamos de tomar un tiempo para leer, mas allá de unas cuantas lineas hay un gran nivel de motivación para aquellas personas que como yo, en algún momento de sus vidas se han sentido bastante desmotivadas.
Quisiera resaltar una parte de lo que usted dijo, "Encontrar las causas que nos condujeron hasta el punto en que estamos, es parte de la solución, pero se requiere pensar que debemos hacer las cosas distintas, para lograr soluciones diferentes, y eso no se vislumbra aun", mas de acuerdo no puedo estar con eso, es necesario encontrar la manera de hacer las cosas de alguna forma distinta o diferente a como se han venido haciendo, no llevar con uno mismo los errores y las faltas del pasado, mas bien aprender de ellas y que nos sirvan como experiencia de vida. Los cambios tienen que empezar por uno mismo, no se verán resultados si no hay cambios en nuestro interior. Es increíble como ese sentimiento lo compartimos en la actualidad tantos Venezolanos, saber que ya no están los amigos de infancia, los compañeros de clase, los vecinos, los primos que siempre hacían de tu fin de semana el mejor, todas esas personas que nos dejaron una huella ya no están, fueron valientes al abandonar su Pais de origen para empezar desde cero en otros, como tambien seguimos los valientes aquí, quienes apostamos todo por Venezuela. Como tambien dice mi compañero, siempre hay dos perspectivas, la positiva y la negativa. Considero que siempre de las cosas malas salen cosas buenas, y que en los peores tiempos se dan las mejores oportunidades. Quizás por eso aun sigo de pie y esperanzada que todo mejore, que todo cambie. Pero se que solo eso puede pasar si nos proponemos a cambiar nosotros mismos.