jueves, septiembre 16, 2010

"Me quiero ir" (#238)

¡Profesor, me quiero ir del país!

Manuel debe tener ahora como 23 años y está terminando dos másteres en una escuela de negocios muy reconocida de París.
Es oriundo de Ciudad Bolívar, al sur de Venezuela, capital de Estado, pero al fin y al cabo, del interior. No es Caracas. Su primera decisión fue dejar su ciudad de origen y venirse a la capital para estudiar ingeniería civil. Cuando se estudia en la capital, todo lo demás parece un poco menos interesante; así sea tu tierra natal.

Me tocó darle clases en varias ocasiones; primero en Ciencias de los materiales, donde estudiábamos la “superficie específica” del post anterior; luego en Inspección y Mejoramiento de Métodos, un poco de “Lean Construction”, ya al final de la carrera. Terminó con honores su licenciatura, y un día me dijo:

- “Profe, me quiero ir del país, quiero hacer un postgrado”

Así habrá analizado que cuando me pidió las cartas de recomendaciones, las dos universidades estaban en Francia. Luego supe que la escogió porque lo certificaban en 7 áreas del conocimiento y Gestión de Proyectos.

Siempre he pensado que la mejor distinción de un alumno para con su profesor, primero, es que te nombren tutor, luego que lo nombren Padrino de Promoción, y por último, que te pida una carta de recomendación para hacer un postgrado. Para nosotros, son signos de acercamiento, confianza y amistad. De todos sus docentes en cinco años, solo escogen a dos para que le redacten sus cartas.

Esta semana regresó de París, y fue a visitarme a la oficina. Es increíble ver la transformación de un profesional, en todo un profesional. Ya viajó con el idioma inglés que es requisito de grado en la universidad; allá estudió francés en la Sorbona y está en la mitad de sus dos postgrados; uno en proyectos, y un MBA. Además está estudiando un cuarto idioma.

¿Qué hace un profesional con 24 años, con cuatro idiomas, dos postgrados y con al menos cuatros certificaciones en Proyectos, cuando mi país se cae a pedazos en la diatriba vacía de la política? La verdad es que es difícil explicar. Y esto es de las cosas que me preocupan. No vaya a ser que Caracas ahora le resulte extraña desde el punto de vista de París, de Madrid o de Barcelona, España y decida quedarse en Europa, que a pesar de la depresión financiera, presenta un déficit de profesionales de primer nivel, por tener ya una sociedad de personas en edad de retiro. (Hoy Francia subió la jubilación de 60 años a 62)

Tenemos un déficit de viviendas que alcanza ya 1.700.000 unidades nuevas, sin contar las que requieren arreglos, y sin agregar las 90.000 anuales que forman parte del crecimiento vegetativo de la población que va a requerir vivienda. Pero no tenemos profesionales suficientes para lograrlo, además que no hay voluntad pol´
itica para asociarse con el sector privado.

En cualquier caso estamos en vientos de cambios. La misma universidad está cambiando. Con sus 40 doctores nuevos, ya se “ve hacia adentro” y no ve para los lados, que es donde estamos los profesores a tiempo parcial. Se migra de semestres a trimestres. Se eliminan las materias del diplomado de pregrado para ser sustituido por “no sé qué cosa nueva”. En fin, una suerte de cambios, parecidos a los del país.

Un día me preguntó otro alumno, que cuando me iba del país, y me dijo que el último “iba a apagar la luz y bajar la reja”. La verdad es que mi país es un lugar de grandes oportunidades, para los que lo saben ver. No creo que llegue ningún momento de apagar la luz, y menos si nuestros jóvenes regresan preparados y con una visión de mundo, y del mundo global.

¿Y la academia? No vaya a ser que de tanto ver “hacia adentro” se vayan a poner “bizcos”

3 comentarios:

Manuela Zárate dijo...

Hay Facility! Tenía tanto tiempo sin leerte! Estás perdido!!! Tenemos que vernos nos sale un café muy pronto.
En cuanto a tu post, me encantó la verdad. Este tema qué difícil es. Yo a veces te juro, pierdo la Fe y las ganas. Es duro, porque sienes que tu país no es de oportunidades, sino de oportunismo, que es muy distinto, y la verdad es que eso descorazona.

Pero bueno...seguiremos aquí. Porque al final del día es el país de uno, y la verdad es que eso sí que no lo consigues en otro lado.

Facility manager dijo...

Hola estimada Manuela, que gusto saber de ti. Urge un cafecito para ponernos al día. Te parece la primera de octubre?
Un abrazo,
Alberto

jorgeantonio dijo...

Hola Alberto, que bueno estar de vuelta por aca, en esta ocasión tratas un tema de mucho auge y no me pude resistir en participar, creo que no solo ante la injustificable crisis economica que vive el pais actualmente en la mayoria de los sectores, sino la creciente y desbordada inseguridad a la cual nos estamos simplemente acostrumbrado, entre muchisimos factores mas, hacen que la gran parte de los jovenes profesionales en este pais queramos emigrar a un lugar que ofrezca calidad de vida donde podamos formar una familia, yo fui otro en afirmar que sería el ultimo en irme de Venezuela, pero al pasar a ser afectado por la situación actual del pais, me di cuenta que seguir intentandolo aqui, es simplemente crear una burbuja, ya que todos somos cada vez mas vulnerables ante las crecientes amenazas en que vivimos. Perdonen de verdad si parezco muy negativo, saludos.