martes, marzo 25, 2008

Sabías?

El 75% de los docentes núnca han jugado un video juego. ¿Cómo se estalecen entonces las lineas de comunicación efectiva,entre jóvenes y adultos, si no se ponen al día en tecnología? Ya lo han dicho muchos, los analfabetas tecnológicos somos los docentes. En la próxima generación ya habrá cambiado, cuando la Generación "N", sean los docentes.
Mi amiga "sombrerito" me recomendó que vean este vídeo, realmente vale la pena.
(Está en inglés, entonces, enjoy it!!)

2 comentarios:

GET dijo...

Cambiar es una de las cosas más difíciles de todo ser humano y en especial de una organización de seres humanos. La razón es muy sencilla, cuando la persona es joven e ingresa dentro de un sistema laboral, debe esforzarse por entenderlo y por construir habilidades que le permitan ser mejor que los demás. Evidentemente, el tiempo es un elemento fundamental en este proceso de aprendizaje, ahora bien, un cambio radical en el sistema significa que todo el esfuerzo empleado en dominar el anterior proceso fue en vano y que después de todo ese tiempo, la persona debe comenzar de cero, al igual que los jóvenes, quienes por su energía y pureza de pensamientos se encuentran en mejor posición de avanzar que el viejo. Por algo el dicho "loro viejo no aprende a hablar".

Ahora bien, "lo único constante en esta vida es el cambio", asunto que comprenden las empresas exitosas y buscan adaptarse lo mejor posible a ellos. La manera como una empresa se mantiene al día con los cambios y genera esa capacidad de afrontarlos es "oyendo consejos para llegar a viejo". Si la organización se cierra a que entes externos ayuden en el proceso, se transforma en una empresa sorda y "no hay peor sordo que quien no quiere oír". La situación no es fácil, como puede la empresa "cambiar el disco rayado", que tan buenos resultados le ha dado en el pasado. Como puede no "dormirse en sus laureles". La respuesta no es sencilla, pero debe ser enfrentada antes de que la compañía "muera por su propio peso".

Por definición, las etapas de nacimiento y crecimiento están inmersas en profundos cambios que muy probablemente todos en la empresa sean capaces de aceptar, ya que no tienen mucho que perder en intentarlos. La capacidad de cambiar es un factor más relevante en las etapas de maduración de la empresa, donde el éxito pasado potencia hacia el fracaso futuro. Es cuando la empresa tiene mucho que perder, que este factor cobra fuerza y peligrosidad para sobrevivir.

Se dice que una de las labores más demandantes de un empresario o alto gerente de empresa es revertir una tendencia negativa en la compañía. Por lo general, cuando la empresa entra en este tipo de espirales negativas es donde se ven los hombres, los verdaderos gerentes, "en las malas es cuando se conoce a la persona".

Para que un empresario pueda desarrollar habilidad para cambiar cuando es necesario es conveniente pedir ayuda. Mucha gente siente que pedir ayuda es un acto de debilidad, cuando en la realidad se observa que es muy complicado que uno se de cuenta de sus defectos sin que un ente externo e indiferente participe en el proceso. Esto sucede porque la estabilidad y el éxito generan "gríngolas". Este implemento muy usado en el mundo hípico es perfecto como ejemplo sobre la imposibilidad de mirar hacia otras direcciones y ver que en la vida hay varios caminos hacia el éxito.

Para aprender a aceptar los cambios hay que examinarse periódicamente. Por lo general, cuando uno se da cuenta que necesita cambiar, puede ser ya muy tarde para ello y el "cuerpo" del negocio puede estar demasiado "enfermo" para su recuperación. Lo ideal es hacer chequeos cada cierto tiempo a la visión estratégica de la empresa, para verificar como marcha el rumbo del negocio y rectificar antes de que sea imposible hacerlo.

Erik dijo...

75%, un número muy elevado, demasiado. Hay un prejuicio demasiado fuerte contra videojuegos. Personalmente creo que desarrolla un pensamiento lateral muy importante, ya lo veo en otras generaciones, piensan muy rápido y pueden solucionar problemas rápido también, lo que les falta son la matemática...

My two cents!

Un saludo